- Dulce Nombre de Cartago se beneficiaría con aplicación
Jessica Flores Acuña
Colaboradora de InformaTEC
jeflores@itcr.ac.cr
A raíz de las fuertes inundaciones ocurridas en octubre del año pasado en la zona de Dulce Nombre de Cartago, el Centro de Investigación en Vivienda y Construcción (CIVCO), mediante el ingeniero máster Maikel Méndez, se avocó a la tarea de tomar este caso en particular como caso de estudio para aplicar todos los conocimientos adquiridos en un caso real.
Cabe recalcar que el ingeniero Méndez tiene conocimientos en redes urbanas, hidrología, hidráulica urbana y modelación de sistemas hidráulicos de agua potable, los cuales desde noviembre del año pasado se están aplicando en este proyecto, que, según el investigador, ha resultado todo un reto.
Las primeras etapas de este estudio están ligadas a la caracterización física de las áreas (parametrización de las áreas tributarias), donde se contemplan la Quebrada Zopilote y el Río Toyogres, éste último, nace en Tierra Blanca y comprende un área de aproximadamente 15 Km2.
El mal manejo y la falta de planificación, ligadas a políticas deficientes ligadas al crecimiento urbano y el desarrollo en infraestructura al presentarse, son algunos de los factores que provocan las inundaciones a nivel urbano, ya que no existe un soporte adecuado en proporción a la población, ni acorde a la cantidad de precipitación en tiempos relativamente cortos, indicó Méndez.
El problema no se da únicamente en Dulce Nombre, sino en todo el país, donde el fenómeno del drenaje urbano es por demás complejo. La relación precipitación – escorrentía es mucho más fuerte y rápida actualmente, donde el área impermeable ha ido en aumento al no respetarse las áreas de conservación, lo cual, aunando al cambio climático ocasiona que los eventos tengan una intensidad más fuerte, enfatizó el ingeniero.
Dado lo anterior, la red de drenaje natural es insuficiente. El problema en el manejo de los cauces y quebradas está huérfano, debido a la falta de interés de las autoridades; lo cual ha resultado en malas decisiones a la hora de ejecutar medidas de solución, precisó el máster.
Una de esas medidas equívocas la presenta la Quebrada Zopilote, que tiene una sección entubada, donde el agua que pasaba por su cauce natural se alteró y tiene que salir de alguna manera, generando problemas en el área colectora de aguas.
Una necesidad
Un estudio de este tipo es relevante, ya que el país necesita soluciones viables en este campo, al no contar con una investigación acorde a la problemática, la cual es más evidente en algunas zonas. Una de estas zonas donde se “parece que vivió una guerra” es la Urbanización Vistas de Dulce Nombre, ya que se entubó una parte de la quebrada, lo cual provocó la presión en los sistemas colectores de agua, resultando en la incapacidad del sistema para conducir toda el agua, rompiendo las calles y afectando servidumbres de paso.
Esta investigación logra incorporar información geográfica de gran precisión , gracias al Programa de Planificación Regional y Urbana en la Gran Área Metropolitana (PRUGAM), que donó la cartografía digital para la caracterización física del área en estudio, la cual posee el sistema global de navegación satelital (más conocido por sus siglas en inglés como GPS).
Además, para el conocimiento de los suelos, se tomó de los estudios de los ingenieros Edgar Ortiz y Julio Calvo de la Escuela de Ingeniería Forestal, aparte de otros mapas digitales de la Organización de las Naciones para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Dos estudiantes están apoyando la investigación con sus proyectos de graduación; Alexander Vega se destaca en la zona de la cuenca del Toyogres hasta San Rafael y diseña un puente, y Marlon Navarro en la quebrada Zopilote, analiza la parte ligada al eje vial, intersección y modelación.
La investigación está bastante avanzada, no obstante, la parte débil en este momento trata sobre la información metereológica, ya que los datos sobre la intensidad de las precipitaciones distribuida a través del tiempo (hyetograma) no es fácil de conseguir. La mayoría de las estaciones metereológicas realizan un totalitario diario sobre las precipitaciones, pero cuando se trata de un análisis de tormentas o crecidas, se requiere saber cuánto cayó de lluvia en cuestión de minutos; para lo cual es necesario contar con una estación automatizada, lo cual implica mucho dinero. Otros datos que son de vital importancia para la investigación son conocer cómo se distribuye el agua cuando llueve, dónde cae, dónde se concentra y cómo se conduce.
Este estudio aplica los conocimientos en un caso real y aporta soluciones a la comunidad de Dulce Nombre, no obstante, el ingeniero Méndez espera que las autoridades pertinentes tomen en cuenta los resultados y los apliquen. Se pretende que para los meses de setiembre o noviembre se obtengan las conclusiones finales.
El ingeniero indica que, si se siguen interrumpiendo las redes de drenaje, si se sigue aumentando el área impermeable, si se sigue descontrolando el uso del suelo, el problema seguirá y más gente se afectará.