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Floria Roa


Floria Roa

Floria Roa Gutiérrez tiene un doctorado en síntesis orgánica de la Universidad de Alberta, en Canadá, materia que se relaciona con la elaboración y transformación de compuestos pequeños en otros más grandes, especialmente para la industria farmacéutica.

Esta investigadora, que frecuentemente es invitada a participar en foros internacionales, cuenta que al regresar a la Escuela de Química del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), se dio cuenta de que la posibilidad de aplicar ese campo del conocimiento en la institución era muy baja, por lo que intentó hacer contactos con la Universidad de Costa Rica, a fin de trabajar en proyectos conjuntos en el tema de síntesis orgánica y en plantas medicinales. Sin embargo, por razones de carga académica no ha podido concretar esas iniciativas, a pesar de la buena disposición de colegas en la Universidad.

Desechos electrónicos
A partir de un curso que hizo en Suiza sobre manejo de sustancias peligrosas, se involucró de lleno en la investigación sobre disposición de desechos electrónicos y por ese rumbo ha transitado en los últimos años, durante los cuales, junto a un grupo de carácter nacional, ha trabajado para buscar soluciones al problema que enfrenta el país en cuanto a la disposición de desechos de computadoras y teléfonos celulares, principalmente. Ya en la Universidad de Alberta había trabajado en el sistema de manejo de los desechos peligrosos y desde entonces le interesaba el tema.

Floria afirma: “El doctorado no solo me permitió desarrollar conocimientos en química orgánica, sino que me dio las herramientas y la disciplina para afrontar otros temas”. Esto lo dice porque lo ha vivido en la práctica; y agrega que “para eso se requiere de una buena dosis de humildad, ya que es importante conocer las experiencias de otros y aprender de ellas”.

Afirma que nunca le ha dejado de interesar la química orgánica y por eso está buscando opciones de desarrollo mediante una propuesta de proyecto a la Vicerrectoría de Investigación y Extensión (VIE), junto con el Dr. Jaime Quesada, sobre pirólisis de desechos agrícolas y concretamente la posibilidad de tratar desechos de piña y de banano. Al hacer pirólisis (fragmentación química de materia orgánica causada por el calentamiento bajo condiciones especiales), se obtiene una parte gaseosa, constituida por un gas combustible, una parte líquida, también combustible, y una parte sólida que es como un carbón, muy rico en nutrientes, que se puede usar como abono orgánico. Este proyecto se ubicará dentro del programa de energía del TEC.

También está buscando productos naturales para la agricultura orgánica, como fungicidas y herbicidas sintetizados naturalmente por ciertas plantas.

Educadora por naturaleza
Por otra parte, a la Dra. Roa le encanta la docencia y sostiene que con frecuencia se subestiman las capacidades de los estudiantes, de quienes resalta su talento, sus aptitudes y su preocupación por los temas actuales y la dimensión ambiental.

Cuenta que ha tratado de crear conciencia entre sus alumnos de que cualquier materia orgánica, aunque provenga de otros organismos, es potencialmente peligrosa por su concentración. Y mediante la docencia también procura que sus estudiantes, cuando sean profesionales, respeten las sustancias químicas y sean ambientalmente conscientes.

Por eso, busca hacer más sostenibles las prácticas de laboratorio mediante la reutilización y reciclaje de ciertos componentes, la disminución de las escalas de los experimentos –por ejemplo, pasar de utilizar 15 a 20 gramos de una sustancia a solo un gramo-. Esto no es sencillo puesto que requiere de una inversión en equipo; por ello agradece a la Escuela de Química el apoyo que le ha dado en su búsqueda de una metodología de enseñanza de la química más respetuosa del ambiente.

En las prácticas de laboratorio que ha diseñado ha mantenido el uso de algunas sustancias peligrosas, a fin de que los estudiantes aprendan a manipularlas adecuadamente, ya que eso es lo que se encontrarán en la vida laboral real. No quiere, dice, que le pierdan el miedo a esas sustancias.

El tiempo es oro
Una de las características que llama más la atención de la Dra. Roa es que siempre tiene el tiempo para lo que considera importante. Al preguntarle cómo lo hace contesta que “levantándose a las 3 de la mañana”. Y no lo dice en broma: en períodos en que sus tareas se han multiplicado, la única forma de dar la talla –dice- ha sido quitándole horas al sueño con una gran disciplina. Y agrega que uno se acostumbra a todo.

Cuenta que estos hábitos los adquirió en la Universidad de Alberta, donde el ritmo de trabajo era vertiginoso. Con frecuencia debía levantarse a las 3:00 am, a temperaturas de -40ºC, para ir a ver el resultado de una reacción química en el laboratorio.

Así, también tiene el tiempo para compartir con su esposo, Luis Diego Jiménez también químico, atender a sus hijos Fabián de 11 años y Tatiana de ocho, y compartir con ellos la afición por los caballos. Toda la familia se ha acostumbrado a vivir en un ambiente académico que reclama de los padres constantes viajes, pero que han sabido enfrentar con naturalidad y el ánimo de aprender.

Al recordar su estadía en la Universidad de Alberta, cuenta que el contraste de culturas fue interesante, tal vez porque hay una gran armonía cultural que se origina en el hecho de que todos allí son inmigrantes al menos en segunda o tercera generación. Culturalmente, la sociedad canadiense muestra mucho respeto a las leyes y reglamentaciones por lo que la confianza en otros, aún pertenecientes a otras culturas no se cuestiona; por ejemplo, el mismo día que llegó a la Universidad de Alberta le entregaron las llaves de todo el edificio, así como de la biblioteca, a los cuales podía ingresar libremente a cualquier hora. El uso que les diera tenía que ser, necesariamente, responsable, ya que no había excusas para no cumplir con sus deberes. “Ojalá, dice, algún día en el TEC lleguemos a tener esos niveles de confianza”.

Por eso se siente incómoda cuando debe irse para la casa en vacaciones y cerrar su oficina y, más aún, cuando a veces se anuncia un cierre del servidor; a veces se nos olvida, dice, que en otros lados la vida académica continúa y esta limitación impide trabajar adecuadamente con colegas nacionales y extranjeros.

Presencia institucional
Floria Roa tiene 20 años de trabajar en el TEC, institución a la que se incorporó después de concluir sus estudios de química en la Universidad de Costa Rica. Cuenta que a lo largo de su vida laboral, ha tratado de involucrarse en la dirección de varios órganos institucionales como una forma de entender mejor la organización y cree que muchas de estas instancias podrían ser más eficientes. Así, ha sido parte del Consejo de Investigación y Extensión en representación de la academia; del Comité de Becas; de la Comisión Institucional de Reconocimiento y Equiparación de Títulos; y del Directorio de la Asamblea Institucional Representativa (AIR), al que aún pertenece.

Su paso por el Consejo de Investigación y Extensión le permitió conocer mejor el trabajo de los investigadores; considera que estos deben ser más receptivos a los conocimientos provenientes de otros campos y se lamenta de la poca asistencia que hay cuando se organizan actividades con académicos externos.

La Dra. Roa también cree importante que las personas que hacen investigación en el TEC tengan reuniones periódicas abiertas, para exponer los resultados de su trabajo y someterse al escrutinio de los demás.

Participación externa
A partir de enero del 2008, y por recomendación del Instituto Federal Suizo de Tecnología, asumirá la tutoría en Costa Rica del estudiante suizo Stefan Diener, quien realiza estudios de doctorado sobre la utilización de la mosca soldado negro en el tratamiento de desechos orgánicos. Diener estará un año en el país y posiblemente tendrá un estudiante de biotecnología o de ingeniería ambiental como asistente. Floria cree que el TEC debe abrir espacios, pues en este caso, el estudiante suizo requiere del ambiente tropical que le ofrece el país y a cambio, el TEC podría ver en Suiza distintos aspectos tecnológicos de punta. Insiste en la necesidad de no subestimar a los estudiantes del TEC, quienes podrían llevar cursos de sus carreras en otros países.

En mayo anterior, la Dra. Roa asistió al International Symposium on Electronics and Environment in Conjunction with the Electronics Recycling Summit y también participó como ponente en el Congreso Mundial R' 07 Recovery of Materials and Energy for Resource Efficiency, en Davos, Suiza, en el tema de desechos eléctricos y electrónicos y la responsabilidad extendida al productor. La ponencia, que presentó junto a Victoria Rudín Vega, tiene como título Costa Rica's First EPR Model Towards a Sustainable Management of e-Waste.

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