Puntual. Metódico. Exigente. Entusiasta. Fiel creyente en el aporte que pueden hacer los estudiantes. Así es Freddy Rojas Rodríguez, ingeniero forestal con una maestría en silvicultura y una gran experiencia en labores de docencia, investigación, prestación de servicios y labores administrativas. Por algo hoy ostenta el grado de catedrático 2.
Este profesor de la Escuela de Ingeniería Forestal del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), en la cual ha pasado 30 años de su vida, es egresado de la primera promoción de la carrera, compuesta por 21 estudiantes.
De raíces campesinas que se remontan hasta Lajas de Zarcero de Alajuela, cuenta que de su abuelo materno aprendió el amor por los árboles y de su maestra en la escuela unidocente Lidy Ulate Blanco, de San José de Lajas, la dedicación a la docencia. Desde el quinto grado, donde era el único estudiante, por solicitud de la educadora ayudaba a aprender a los demás niños, a la vez que estudiaba sus propias lecciones.
Freddy Rojas no puede ocultar el orgullo que siente de haber iniciado su vida laboral en la Escuela de Ingeniería Forestal, en 1980, como asistente del director. Eso le permitió vivir la gestación de la Escuela, con sus fortalezas y debilidades.
Muy pronto tuvo la posibilidad de estudiar una maestría en el Colegio de Posgraduados de Chapingo, México, y de regreso a sus labores, en 1989, le pidieron que se hiciera cargo de la dirección de Forestal. En ese puesto se desempeñó durante 10 años, en distintos períodos; además, estuvo un año a cargo de la licenciatura y otro año como coordinador de la maestría, lo que le permitió contribuir con la Escuela para darle identidad propia, dirección y orden, según él mismo lo expresa.
Siendo director, el Ing. Rojas se hizo cargo, hasta la fecha, de la coordinación del Vivero Forestal del TEC, un programa que hoy tiene un gran prestigio y cumple con una importante labor a escala nacional.
Producción académica
La producción académica universitaria de Freddy Rojas se ha centrado en la preparación de manuales para los distintos cursos que imparte, algunos de los cuales se han convertido en libros de alcance regional. Ejemplo de ello son Viveros Forestales y Plantaciones Forestales y Árboles nacionales, editados por las editoriales universitarias de la UNED y del TEC. Junto a otros profesores de la Escuela, es coautor de Árboles maderables de Costa Rica; Ecología y Silvicultura, una obra que trata de rescatar la experiencia intradisciplinaria, y que fue editada en el 2002 por las editoriales del INBio y el TEC. De estos se editaron tres mil ejemplares y hoy la obra está agotada.
También es coautor de Incorporación de árboles y arbustos en cafetales del Valle Central de Costa Rica, publicado por el Instituto del Café, y de Árboles de Navidad, cultivo y manejo.
Por otra parte, el Ing. Rojas se ha destacado a escala regional en el área de educación forestal. Ha sido asesor de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y ha realizado evaluaciones en lugares tan lejanos como Guinea Ecuatorial. Además, se ha distinguido en la organización de actividades nacionales, como los congresos forestales, y en otras de alcance centroamericano, como son congresos y convenciones en el área de semillas forestales tropicales.
Investigación
En materia de investigación, Freddy Rojas prefiere los temas “que nadie estudia”. No le gusta investigar sobre cuestiones que están de moda, porque considera que el campo forestal es muy amplio, que existen muchos ambientes y nichos de estudio vírgenes y que no es adecuado duplicar esfuerzos. De ahí el interés que ha mostrado por investigar sobre arboricultura urbana, árboles integrados en cafetales y arbustos de Costa Rica, entre otros temas.
Prestación de servicios
Cuando se habla de prestación de servicios, dice Freddy Rojas, se está hablando de dos cosas: la necesidad que tiene la Escuela de Ingeniería Forestal de captar más recursos para satisfacer sus necesidades, y los 2500 clientes que atiende el Vivero por año, que presionan para que el TEC produzca las especies que ellos no logran adquirir en otros lados.
Con orgullo, Rojas afirma que el Vivero Forestal del TEC se ha convertido en un proveedor nacional de viveros grandes, debido a que la mayoría desconoce las fuentes y la tecnología que se utiliza para producir ciertas especies. Por ello, el Vivero tiene la responsabilidad de ofrecer un servicio asesorado, donde el cliente consulta y obtiene recomendaciones sobre las especies y cómo, dónde y cuándo sembrarlas.
Esto ha convertido al Vivero Forestal del TEC en uno de los centros productivos más consolidados de la institución, que se espera tenga en el presente año ingresos por 30 millones de colones, con una planilla de entre cinco y seis personas.
Opinión estudiantil
Manuel Francisco Torres Ortega es un estudiante avanzado de Ingeniería Forestal, que trabaja con Rojas como asistente de investigación en el proyecto de incorporación de árboles y arbustos en el Valle Central de Costa Rica. Sobre su profesor dice que es un excelente investigador porque es metódico, ordenado y planifica su trabajo antes de comenzar. Y también es un excelente profesor: en sus clases hace gala de un riguroso orden, ofrece los temas en secuencia lógica y todo muy apegado a la realidad nacional. Es “superestricto” y sabe valorar a los demás.
Excelente docente, investigador innovador y transmisor de conocimientos
El Ing. Rodolfo Canessa, anterior director de la Escuela de Ingeniería Forestal también tiene su opinión sobre Freddy Rojas. “Considero que un profesor universitario es un buen académico cuando alcanza la madurez que le permite ser un excelente docente, un investigador innovador y que logre transferir eficientemente el conocimiento a la sociedad. Como director de la Escuela de Ingeniería Forestal durante casi seis años, puedo dar fe de que el Ing. Freddy Rojas Rodríguez lo ha logrado y con calificación sobresaliente”.
Y agrega: “Describir una personalidad como la del profesor Rojas implica referirse a una serie de atributos que solo posee un ser humano excepcional. Lo primero que viene a mi mente es su inmensa creatividad, de una imaginación tal que ante una situación específica de manera muy natural genera soluciones inmediatas y originales. Tanto en su vida privada como en su actividad laboral se caracteriza por su plena dedicación; es persistente en sus actos y solo está satisfecho cuando logra a cabalidad sus metas. Es una persona que afronta el quehacer académico con enorme responsabilidad, situación que es respaldada por una solvencia moral más que demostrada en sus 26 años de laborar para el TEC. Además de todos estos atributos existe uno muy especial que considero que sus amigos y compañeros valoran sobremanera: la nobleza que le imprime a todos sus actos”.