Foto Reportaje: Casa Verde, un recorrido por la Costa Rica de inicios del siglo XX

10 de Octubre 2016 Por: Fernando Montero Bolaños
  • En diciembre del 2014, el TEC adquirió Casa Verde con todo su mobiliario. Hoy, después de dos años de restauración, está embelleciendo el paisaje urbano con la nueva misión de contribuir con la educación superior costarricense, al ser parte del Centro Académico de San José.
  • Inmueble es parte del Centro Académico de San José.

Casa Verde” tiene una placa que asegura que fue construida en 1910. Sin embargo, algunos investigadores señalan que fue en 1913 cuando se levantó esta edificación en la esquina de la avenida 9 y calle 7 de San José, en el sector conocido como Barrio Amón.

Cuando la casa llegó al país, don Ricardo Jiménez Oreamuno estaba en su primera administración, Cartago estaba recuperándose del terremoto que la azotó en 1910, el Teatro Nacional apenas tenía 15 años y el mundo estaba a las puertas de la Primera Guerra Mundial.

El matrimonio de Cecilia González Ramírez y Carlos Saborío Yglesias ya sabía lo que era vivir en una casa estilo victoriano en Limón, donde tenían fincas con ganado y banano. Así que, cuando se mudaron a San José, compraron una casa por catálogo con ese mismo estilo y la construyeron en el terreno que les regaló Salvador, el hermano de doña Cecilia.

La casa original era de una sola planta. Pero, por las características del terreno en Barrio Amón, la casa tuvo que modificarse. De esta manera, la segunda planta es de madera, tal y como lo dicta el lenguaje victoriano, mientras que la primera planta es de concreto, con paredes de ladrillo de 50 centímetros de grosor.

Después del fallecimiento de don Carlos Saborío, en 1918, la familia dejó la casa, fue vendida a Jorge Hine y, luego, a Henry Horcher, quien la dividió en tres para alquilarla a las familias Antillón Montealegre (primera planta), Pacheco y Born (segunda planta). Esta última de origen alemán que arribó al país después de la Segunda Guerra Mundial.

Estas familias ocuparon la casa hasta 1990, año en que fue vendida a Carl Evans, quien le devolvió sus características originales como atractivo para su negocio: el Hotel Inn Casa Verde. En el 2004 pasó a manos de la Asociación Eagle. Sin embargo, durante 10 años permaneció desocupada y sin uso, esperando un nuevo comprador.

Finalmente, en diciembre del 2014, el Tecnológico la adquirió con todo su mobiliario. Hoy, después de dos años de restauración, Casa Verde está de nuevo embelleciendo el paisaje urbano con la nueva misión de contribuir con la educación superior costarricense, al ser parte del Centro Académico de San José.

Fotografías: Ruth Garita/OCM

Textos: Fernando Montero

Espacio

Fiel al estilo victoriano, la planta principal de Casa Verde cuenta con un espacio central amplio, abierto, iluminado y fresco, con paredes de doble altura y rodeado de habitaciones. Destaca la utilización de madera machimbrada como recubrimiento de las paredes, sistemas de puertas dobles y grandes ventanas sobre las puertas que favorecen la iluminación y la ventilación de las habitaciones.

El “tele” de la época

El piano, tan antiguo como la casa, destacaba en el salón principal como el medio de entretenimiento más importante, cuando todavía no existía la radio y el fútbol era una palabra desconocida.

¿Fantasmas?

Los arabescos internos del piano de cola concuerdan con el estilo victoriano de la casa, lleno de detalles y adornos. A pesar de su mal estado, se dice que los sábados por la noche se escuchan salir de este instrumento, agradables melodías.

¡Upe!

Las puertas principales tienen grandes vidrios opacos que permiten el ingreso de la luz a la casa. Las perillas y las rejas de hierro forjado hablan de una época donde el gusto estaba en los detalles.

Detalles

Las habitaciones armonizan con el salón principal. Son espaciosas, muy ventiladas, llenas de luz natural y de pequeños detalles muy elaborados, como sus cerraduras.

Llena de luz

El lucernario, ubicado sobre el salón principal de la segunda planta, le da a Casa Verde una iluminación natural indirecta durante todo el día y ayuda con su constante ventilación. Destaca el elemento decorativo con figuras arabescas bajo el dintel que marca el límite trasero del salón principal.

Lavarse las manos con estilo

La grifería dorada con llaves para agua caliente y fría recuerdan que los Saborío de Barrio Amón eran una familia “pudiente”, como todas las que en su momento se instalaron en este sector de la capital, el cual era considerado como un “lugar de refugio” del “tumultuoso” centro de San José.

“Los buenos muros...”

Las amplias ventanas tipo guillotina llenan de mucha luz y aire fresco a Casa Verde. Este espacio está entre la Casa Verde y la propiedad vecina. Lo típico era dejar un considerable espacio entre las propiedades vecinas y un buen muro entre ambas. Después de todo: “los buenos muros hacen buenos vecinos”.

¿Subimos?

Estas escaleras fueron eliminadas por Herny Horcher, cuarto dueño de la casa. El señor Horcher dividió la casa para alquilarla a 3 familias. De esta manera, en la planta baja vivió la familia Antillón Montealegre, mientras que en la segunda planta vivieron las familia Pacheco y Born. Esta última de origen alemán, que llegó al país después de la Segunda Guerra Mundial. Las escaleras fueron reinstaladas por Carl Evans, dueño del Hotel Inn Casa Verde, quien procuró devolverle a la casa sus características originales.

Tradición y modernidad

Casa Verde ha sido testigo del crecimiento urbano de San José durante más de 100 años. Ahora, como parte del Tecnológico de Costa Rica, está viendo el levantamiento del nuevo edificio del Centro Académico de San José.

Características de la arquitectura victoriana presentes en Casa Verde:

Estructura de madera.

Antejardín.

Corredor perimetral alrededor de la casa.

Uso de barandas de madera alrededor del corredor.

Muchos adornos en las pendientes de los techos, las canoas y el tapichel.

Ventanas tipo guillotina.

Cede mucho espacio en sus pasillos.

Utilización de tablilla machimbrada como recubrimiento de paredes.

Doble altura en su segunda planta.

Lucernario en la planta principal.

Mucha iluminación natural.

Un espacio central muy amplio y abierto rodeado de habitaciones.

    Arquitectura victoriana:

    Este estilo de construcción surgió a mediados del siglo XIX, durante el reinado de Victoria I de Gran Bretaña e Irlanda, y tuvo un fuerte impulso y difusión en el Reino Unido, en sus colonias y en los Estados Unidos.

    La costumbre en Europa era nombrar las modas con el nombre del rey o la reina. De esta manera, la influencia “victoriana” era el estilo de vida que tenían los ingleses en la época de la Reina Victoria I, entre 1837 y 1901. Dado el auge industrial y económico que tuvo Inglaterra durante el siglo XIX el estilo “victoriano” en la arquitectura, el vestido y las costumbres se reprodujeron en muchas partes del mundo y Costa Rica no fue la excepción, sobre todo por las estrechas relaciones comerciales que existían entre ambos países.