Noemy Chinchilla B.
Marzo 1, 2018
  • Productores recibieron capacitación sobre la importancia de las buenas prácticas en la agricultura, manejo postcosecha y agroindustrial, equipo, distribución de planta y elaboración de productos.

A causa de las nuevas tendencias alimentarias, en donde se requiere que los productos sean de calidad y aptos para el consumo humano, el Tecnológico de Costa Rica (TEC), por medio de la Escuela de Agronegocios brinda apoyo a los productores cebolleros de la Zona Norte de Cartago.

Para las investigadoras y extensionistas de la Escuela de Agronegocios, máster Laura Brenes, máster Marianella Gamboa y máster Ana Cecilia Segreda, en "el Programa de Investigación y Transferencia de Tecnología Agropecuaria (Pitta) Cebolla, coindicen distintos actores de la agrocadena y, entre otras cosas, ha considerado que las condiciones, en ciertos momentos del año, de sobreproducción y bajos precios, así como otros retos en la comercialización de la producción primaria, hacen que la agregación de valor se considere como una opción para diversificar la presentación del producto y generar ingresos al sector, así como opciones de consumo para el mercado.”

A la fecha, se ha capacitado a 30 personas, algunas de ellas son productores y líderes de organizaciones, así como a mujeres de la zona con interés de incursionar en la agregación de valor, como posible medida de generación de encadenamientos locales y para lograr un efecto multiplicador.

Nuevos productos a base de cebolla como encurtidos, cebolla empacada al vacío, cebolla caramelizada y mermelada de cebolla fueron desarrollados por los productores durante el proceso.  Estos fueron probados y validados antes para luego ser presentados a los consumidores potenciales y ajustar su formulación en función de los gustos y preferencias.

Posteriormente, se realizaron talleres en la Planta Piloto Agroindustrial de la Escuela de Agronegocios del TEC, aplicando metodologías como la de “aprender-haciendo”.  Los participantes analizaron aspectos sobre el desarrollo de la formulación, buenas prácticas de manufactura, equipo, distribución de planta y elaboración de productos.

Según las investigadoras, "a partir de esos procesos se puede brindar un producto de calidad e inocuo (apto para el consumo humano), con valor agregado y que esté en armonía con el medio ambiente, esto permite que aumente su consumo al penetrar en nuevos nichos de mercado, como otra alternativa de comercialización, lo que genera un impacto socioeconómico a los pequeños productores involucrados en la actividad cebollera".

Primeramente el TEC, realizó un acercamiento con la Agencia de Extensión Agropecuaria del MAG de Tierra Blanca y los grupos productores, lo que permitió conocer las condiciones tecnológicas actuales y los objetivos de interés. Posteriormente, se realizaron pruebas preliminares de productos procesados.  Estos se presentaron en una de las sesiones del Pitta Cebolla, lo cual permitió seleccionar los productos y las variedades que se evaluarían.

Las pruebas agroindutriales iniciaron en el TEC, lo que permitió proponer "un proceso estandarizado de elaboración de los productos desarrollados, se determinó su costo y características técnicas, para finalmente transferir los conceptos teórico - prácticos obtenidos en los procesos de desarrollo de los productos de valor agregado, al grupo beneficiario", puntualizaron las investigadoras.

"Los productores han manifestado que esta iniciativa ha sido positiva para ellos pues ha abierto el panorama a nuevas y diferentes formas de comercializar su producto, e incluso, algunos de ellos han iniciado el planeamiento de posibles emprendimientos", concluyeron las investigadoras.

infografia 168

 

Fuentes:

Máster Laura Brenes, máster Marianella Gamboa y máster Ana Cecilia Segreda.  "Programa de Investigación y Transferencia de Tecnología Agropecuaria ” Escuela de Agronegocios, Tecnológico de Costa Rica.