De Julio, 2015 hasta Junio, 2017

Nuestro país cuenta con una extensa riqueza en biodiversidad, reconocida a nivel mundial. Sin embargo solo se conoce un 18% de las especies (INBIO, 2007), entre ellas están las microalgas, que son de gran interés económico debido a su alto potencial en la industria alimentaria, médica y energética; siendo una opción eco-amigable a la problemática de los combustibles y con grandes ventajas sociales y económicas. Los estudios más recientes han demostrado la potencialidad de las microalgas en la industria química, farmacéutica y alimenticia para producir una amplia gama de compuestos o sustancias de interés comercial y la mayor parte de su biomasa se comercializa como alimentos medicinales y sus extractos se incluyen como suplemento en algunas pastas, vinos, refrescos, cereales y cosméticos. Se utilizan los derivados de microalgas como los pigmentos y carotenoides añadidos a los alimentos con el fin de aumentar la calidad comercial (color, sabor) y de algunos productos acuícolas (salmónidos y langostinos), esto se encuentra en expansión (Chisti, 2007). Actualmente en Costa Rica, el ITCR cuenta con una cepa de alto valor que se seleccionó durante tres años y se demostró que los cultivos microalgales producidos a pequeña escala tienen una producción de biomasa de 14,1 Kg/m3, por otro lado el BID otorgó un financiamiento para desarrollar estanques en seis empresas costarricenses, con capacidad de producir microalgas a partir de lixiviados de excretas agrícolas. Este proceso microalgal está dirigido a la producción de aceites para biocombustibles, sin embargo se hace necesario y urgente iniciar con la implementación de producción de microalgas para consumo humano.

El planteamiento de esta propuesta es: “Desarrollo de un protocolo para el cultivo de Chlorella sp a pequeña escala con desechos alimentarios industriales limpios con el fin de obtener biomasa microalgal con potencial comestible” permitiendo realizar y afinar metodologías que se pueden aplicar en proyectos futuros a gran escala. De esta manera, se contribuye a la utilización efectiva de los desechos, que de otra manera generarían contaminación al pasar por las lagunas de tratamientos de las empresas productoras, se generará biomasa con potencial económico, se captura CO2 en el proceso de fotosíntesis de la microalgas, se promueve la producción al final del proceso de aguas limpias y por último se emite O2 como resultado metabólico de las microalgas. El proyecto pretende generar un sistema de producción de la microalga Chlorella sp a pequeña escala a partir del medio de cultivo con los mejores rendimientos; a futuro se puede escalar e implementar cultivos microalgales en otros sitios del territorio nacional. Este proyecto puede incentivar a industrias nacionales en la apertura de nuevos mercados, generándose fuentes de trabajo y una mejor calidad de vida; a su vez esta propuesta educa y propicia el cuido a la naturaleza, la utilización de nuestros recursos naturales de forma sostenible.