El TEC colabora con los principales hospitales públicos y laboratorios de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), desarrollando e implementando tecnologías de bioingeniería como formas alternativas para mejorar la calidad de los procesos utilizados en el campo de la salud. Se trabaja en tres áreas principalmente: ingeniería de tejidos; dispositivos médicos; y biomecánica, ergonomía y automatización.


En el eje de salud, las actividades del TEC se concentran en las siguientes líneas de
investigación:

Salud ocupacional

En el tema de seguridad laboral la investigación del TEC permite determinar los factores que inciden en las dolencias de trabajadores de distintos sectores, según sus puestos laborales en los sectores de construcción, agricultura, hospitalario, industrial, transporte y comercio. Se han
implementado programas para mejorar las
condiciones de estos trabajadores y disminuir sus problemas de salud mejorando la calidad de vida y la productividad de sus negocios.

Ergonomía

Por otra parte, el TEC realiza el análisis ergonómico para el diseño de un sistema de control postural adaptable a  un vehículo robótico lúdico para el desplazamiento autónomo de niños con parálisis cerebral. Con este estudio se busca definir los aspectos ergonómicos que intervienen para maximizar la capacidad de control postural del sujeto y minimizar el efecto de movimientos involuntarios propios de la parálisis cerebral.

Ingeniería biomédica

En conjunto con el Hospital Nacional de Niños, el TEC desarrolló un nuevo tratamiento en el país que incorpora herramientas biotecnológicas para el cultivo de tejidos de piel y la generación de protocolos para el tratamiento de quemaduras y otros problemas dérmicos en pacientes del sistema nacional de salud pública.

 

Actualmente en el TEC se desarrollan varios dispositivos médicos para el mejoramiento de la salud. Entre estos, se investiga en las posibilidades de optimización de  dispositivos de asistencia cardiaca, con el fin de dar asistencia temporal a los pacientes en espera de un trasplante de corazón. Además, se trabaja en la concepción de un tomógrafo de impedancia para el antebrazo humano, el cual permitiría obtener de forma rápida y a bajo costo una imagen para determinar la localización y profundidad a la que se encuentran los nervios del paciente.


La implementación de novedosas técnicas de análisis de proteínas a escala atómica, tales como la resonancia magnética nuclear (RMN) y la  cristalografía de rayos X, permite resolver la estructura tridimensional de las proteínas que participan en tales procesos de coagulación y favorecen el estudio y la comprensión de los mecanismos de interacción entre estas moléculas. Esto permite, a la vez, evaluar estrategias farmacológicas y, en algunos casos, explorar el desarrollo de posibles fármacos alternativos.  

En conjunto con la TUHH, el TEC desarrolla circuitos integrados para la implementación de un sistema electrónico para la espectroscopía de impedancia eléctrica en células humanas. También destaca la investigación en implantes porosos reabsorbibles que sustituirán partes óseas dañadas y en herramientas para la medición de la efectividad de las terapias contra el cáncer.

El TEC también desarrolla investigación relativa al uso de polímeros en medicina mediante la aplicación de nuevas tecnologías de manufactura y procesamiento, principalmente la manufactura aditiva o impresión 3D.