Desafío para el desarrollo del país

Informe Estado de la Educación 2025 alerta sobre una crisis cada vez más profunda en Costa Rica

El documento revela retrocesos en áreas como matemáticas y lectura, situación que se agraba en los niveles más altos de educación 

 

En los últimos cinco años la inversión educativa ha tenido la peor caída de las últimas cuatro décadas

29 de Agosto 2025 Por: Irina Grajales Navarrete
La fotografía es del momento es que se da la presentación del informe

La coordinadora de la investigación, Isabel Román, explicó que crisis educativa debía entenderse como una fuerte caída en los aprendizajes de las y los estudiantes que pone a Costa Rica muy por debajo del mínimo establecidos a nivel nacional e internacional. Fotografía: Ruth Garita / TEC. 

El Consejo Nacional de Rectores (CONARE) y el Programa Estado de la Nación presentaron el décimo Informe Estado de la Educación 2025, un documento que marca 20 años de investigación continua sobre el sistema educativo costarricense.

El estudio, coordinado por Isabel Román, advierte que la situación educativa del país es más compleja y preocupante que nunca.

“La crisis educativa en Costa Rica no solo se mantiene, sino que se ha profundizado. A los rezagos históricos se sumó un apagón educativo y, más recientemente, una gestión errática que lejos de resolver los problemas los ha agravado. Este cóctel de factores nos coloca en una situación muy difícil”, señaló Román.

Una crisis que se arrastra y se agrava

El informe recuerda que ya en ediciones anteriores se habían lanzado alertas sobre el deterioro educativo:

  • En 2019, se habló de una educación “Atrapada en una jaula de inercias”.
     
  • En 2021, se declaró un “Apagón educativo” por huelgas y pandemia.
     
  • En 2023, se calificó como una “Educación con S y sin tilde, de segunda clase”.
     

Hoy, según Román, la crisis ha adquirido un nuevo nivel de gravedad:

“Costa Rica está perdiendo el valor público de la educación. Eso significa que se afectan las posibilidades de desarrollo nacional, se frustran los sueños de las personas y se profundizan las desigualdades sociales. Nuestra educación está dejando de ser el motor de movilidad social que siempre nos caracterizó”, indicó durante la presentación del informe. 

 

Aprendizajes en retroceso

El informe muestra caídas preocupantes en los aprendizajes de los estudiantes:

En matemáticas, el 96% de los alumnos de colegios públicos se ubican en niveles insuficientes, según las pruebas PISA 2022.

En comprensión lectora, el rendimiento empeora conforme los estudiantes avanzan: en primer grado solo un 63% alcanza el nivel esperado; en quinto grado baja a 57%; y en secundaria apenas una cuarta parte tiene la capacidad de lectura que debería.

“Estamos viendo una caída libre en los aprendizajes, tanto en el sistema público como en el privado. Es un retroceso que compromete el futuro del país”, recalcó Román.

La imagen es durante la presentación del informe.
Desde su creación en 2004, El Estado de la Educación ha sido un espacio clave de diálogo técnico y político, consolidándose como una herramienta imprescindible para comprender el desempeño, los desafíos y las oportunidades del sistema educativo costarricense. (Fotografía: Ruth Garita / TEC). 

Malas decisiones y retrocesos

Román señaló que parte de la crisis actual responde a decisiones improvisadas y sin sustento técnico, entre ellas:

  • La eliminación del Plan Integral de Nivelación Académica (PINA) y de pruebas diagnósticas sin alternativas sólidas.
  • La ruptura del convenio con la Fundación Omar Dengo, que dejó al país sin un programa de informática educativa durante meses.
  • La eliminación del programa de Afectividad y Sexualidad, cuestionada por la Defensoría de los Habitantes.
  • La falta de un plan educativo nacional en 2022 y 2025, en momentos clave.
  • La debilidad en la supervisión de universidades y la ausencia de planificación financiera en la educación superior. Así por ejemplo, el informe revela que se aprobó la apertura de nuevas universidades internacionales en tiempo récord y sin mayor información. Además de que se han aprobado carreras virtuales sin control de calidad. Por ejemplo, carreras virtuales como Medicina.

“Se han desmantelado políticas públicas sin ofrecer mejores alternativas. Eso no solo genera incertidumbre, también vulnera logros históricos que hoy estamos perdiendo", agregó Román. 

Rectora del TEC, María Estrada, durante la presentación del informe.

La presentación del informe se realizó en la sede de CONARE, ubicada en Pavas, San José. (Ruth Garita / TEC). 

Inversión educativa en caída

Otro hallazgo preocupante es la reducción del financiamiento.

“En los últimos cinco años, la inversión educativa ha tenido la peor caída de las últimas cuatro décadas. En la educación superior, por ejemplo, la inversión por estudiante en 2023 es la misma que hace 20 años. Además, los programas de equidad, como las becas para estudiantes en pobreza, se han reducido en un 35%”, indicó Román.

El informe proyecta que, aun si el presupuesto creciera un 10% anual a partir de 2026, al país le tomaría 11 años recuperar los niveles de inversión que tenía en 2017.

¿Alarma o realidad?

Román también hizo un llamado de atención sobre la percepción social de la crisis:

“La evidencia científica nos permite afirmar que la crisis es real. El problema es que el país está distraído en otros temas como la inseguridad o la economía, y la educación ha dejado de figurar entre las principales preocupaciones nacionales. Esa indiferencia es peligrosa, porque nos adormece, pero no resuelve nada”.

Ruta de soluciones

El informe propone una salida basada en seis grandes áreas de acción:

Recuperar la inversión educativa con visión de mediano y largo plazo.
 

  1. Fortalecer los programas de equidad como becas y apoyos a estudiantes en condición de vulnerabilidad.
  2. Reestructurar la gobernanza educativa para evitar decisiones improvisadas.
  3. Garantizar continuidad en las políticas públicas en áreas clave como informática, conectividad y educación sexual.
  4. Fortalecer los logros educación superior, ante la poca cantidad de jóvenes con titulación universitaria.  
  5. Elevar la calidad de los aprendizajes.

“La reacción del país ante esta crisis es clave. No podemos seguir ignorando la realidad ni ofreciendo soluciones improvisadas. La educación sigue siendo la herramienta más poderosa para cerrar brechas y fortalecer la cohesión social, pero si no actuamos ya, el retroceso será mucho mayor”, concluyó Román.

CONARE, Educación, Programa Estado de la Educación