El investigador del TEC lidera AndroTEC, el laboratorio que introdujo en Costa Rica la tecnología de análisis de semen asistido por computadora, con aportes que van desde la producción ganadera hasta la conservación de especies en riesgo.
Anthony Valverde Abarca, profesor e investigador del Tecnológico de Costa Rica, recibió en 2025 el máximo reconocimiento científico y tecnológico que otorga el Estado costarricense.
Foto: Ruth Garita
Anthony Valverde Abarca quería estudiar química. Entró a la Universidad de Costa Rica con esa idea clara, pero se topó con un obstáculo que no tenía que ver con su capacidad ni con su vocación: tiene daltonismo rojo-verde. "Se me confunde el rojo con el verde, lo veo verde casi todo", cuenta. En una carrera con un componente químico tan fuerte, ese detalle no era menor, pero eso solo represento un giro.
Su familia tiene una finca en la zona sur del país, y el interés por los animales siempre había estado ahí. Entre el obstáculo en química y esa cercanía con lo agropecuario, Valverde se decidió irse por Zootecnia. Ese cambio de rumbo terminó siendo el inicio de una trayectoria que hoy lo llevó a recibir el Premio Nacional de Tecnología Clodomiro Picado Twight 2025, el máximo reconocimiento científico y tecnológico que otorga el Estado costarricense.
Hoy Valverde dirige el Laboratorio de Reproducción Animal (AndroTEC), en el Campus Tecnológico Local San Carlos del Tecnológico de Costa Rica. Ahí lidera un trabajo que conecta la ciencia con las necesidades concretas de la producción ganadera del país, como lo es análisis de la fertilidad y la calidad reproductiva en especies ganaderas.
Antes del trabajo de AndroTEC, evaluar la calidad del semen de un reproductor dependía del ojo humano frente a un microscopio, contando manualmente cien o doscientas células. Valverde introdujo en Costa Rica una tecnología que no existía en el país, el análisis de semen asistido por computadora, conocido como CASA. Con ella, un software puede analizar diez mil células en menos de cinco minutos, con un nivel de precisión que el conteo manual nunca podría alcanzar.
Para la producción ganadera, la reproducción es el factor que determina si una finca es rentable o no. Un análisis más preciso del semen de los machos significa mejores decisiones reproductivas, lo que significa fincas más productivas.
Más allá de la finca: conservación de especies en riesgo
El alcance del trabajo de Valverde se amplío a la conservación de especies amenazadas.
"Hemos podido caracterizar el esperma de caimán y cocodrilo, dos especies distintas, y fuimos el primer grupo a nivel mundial en hacerlo", comentó.
Además, AndroTEC está iniciando una nueva línea de investigación centrada en la reproducción de abejas, caracterizando el esperma de los zánganos -los machos- para mejorar los procesos de inseminación de abejas reina. El objetivo es colmenas menos agresivas y más productoras de miel, un aporte más a los productores nacionales.
Una historia que empieza en lo público
Valverde se formó en educación pública desde la primaria hasta la universidad. Para él, el premio es más que un un logro individual: "Recibirlo es también una forma de rendir cuentas al país, de demostrar que la inversión en ciencia y tecnología se traduce en soluciones concretas para la producción agropecuaria nacional, el bienestar animal y la conservación de los recursos genéticos".
Es también, dice, un mensaje sobre dónde se hace ciencia en Costa Rica:
"Que un premio nacional llegue a un equipo fuera del Valle Central envía un mensaje importante: en los campus locales también se genera conocimiento avanzado y tecnología útil para el país”.