Los estudiantes Rodolfo Guevara, Allan Alvarado y Juan Monge trabajaron durante un semestre en el proyecto. Foto cortesía de Juan Monge. 

El ingenio de tres estudiantes crea un modelo de carro autónomo

19 de Junio 2017 Por: Geovanni Jiménez Mata

Juan Monge, Allan Alvarado y Rodolfo Guevara son alumnos avanzados de la carrera de Ingeniería Mecatrónica del Tecnológico de Costa Rica (TEC). Como trabajo final del curso de Diseño de Sistemas Mecatrónicos, estos jóvenes crearon un modelo de carro autónomo.

Desde finales de febrero y hasta inicios de junio, este trío tuvo el desafío de lograr este cometido y emplearon sus conocimientos, creatividad, ingenio y un presupuesto máximo de 200 dólares.

Para conseguir el éxito, echaron mano de materiales sencillos como un carro a control remoto y un teléfono celular. El primero funcionó como la base estructural del pequeño vehículo, mientras que el móvil cumplía la tarea de ser la guía mediante su sistema de posicionamiento global (mejor conocido como GPS).

Luego de elegir el diseño, llegó para los estudiantes la hora de empezar a armar. Según contaron en conjunto Juan y Allan, la parte más complicada fue la mecánica. “El adaptar nuevas partes al carro fue desafiante. Hubo algunas complicaciones para conseguir los elementos y la recepción de los datos de ubicación, ya que debíamos ajustarnos a un presupuesto bastante bajo”, aseguraron.

Los jóvenes debían adicionalmente idear la manera de crear y combinar un sistema mecánico liviano y estéticamente presentable. Esto además de lograr acomodar todos los componentes electrónicos de manera eficiente.  

La recompensa al trabajo llegó al momento de hacer las pruebas. El carro –al cual nunca le pusieron un nombre en específico- fue capaz de dar dos vueltas alrededor del TEC a una velocidad aproximada de cinco kilómetros por hora, impulsado por baterías eléctricas.

La característica más llamativa que tienen los vehículos autónomos es su capacidad de esquivar por sí mismos los obstáculos que se interpongan en su camino al objetivo proyectado. Además, gracias a un algoritmo programado en este ejemplar, el “carrito” se mantiene siempre en el centro del camino por el que se encuentre.

El carro autonómo. Cortesía Juan Monge. 

La demostración final la realizaron recientemente con un pequeño y exitoso recorrido en el parqueo ubicado frente a la Escuela de Ciencias del Lenguaje. La calificación obtenida fue la más alta y los estudiantes finalizaron de esa manera con este proyecto que los ocupó durante un semestre.

“Estamos satisfechos porque el trabajo que hicimos fue siempre en conjunto. Cada uno de los miembros del equipo aportó en todos los campos posibles de esto”, explicaron complacidos los autores.

Aunque con la calificación se da por concluído el proyecto, los estudiantes no descartan la posibilidad de darle continuidad de alguna manera.

Para finalizar, los jóvenes manifestaron la importancia de que utilizaron solamente 97 dólares para la realización de este carro autónomo. “En otras universidades, incluso extranjeras, se gastan hasta miles de dólares en objetivos similares y nosotros logramos hacer algo funcional a un costo muy bajo”, concluyeron.

En esta imagen se logra apreciar con mayor detalle los elementos que componen al carro autonómo. Foto cortesía de Juan Monge. 

 

Fecha

Viernes, Junio 16, 2017 - 14:30
Estudiantes, Proyectos, Carro