Ingeniería en Diseño Industrial

Emprendedores que diseñan productos con sello tico

  • Graduados del TEC fundaron sus propias empresas para poder hacer diseño con sello costarricense
  • Emprendimientos en diseño enfrentan numerosas dificultades para prosperar en el país
15 de Noviembre 2017 Por: Johan Umaña Venegas

Combinación de las empresas de emprendedores graduados de Ingeniería en Diseño Industrial del TEC. Diseño: Maricel Mata / OCM. 

En vez de encontrar un lugar donde trabajar haciendo lo que aman, estos cinco graduados y graduadas de Ingeniería en Diseño Industrial emprendieron su propio camino. Crearon cuatro empresas que, alimentadas de sueños, buscan ofrecer al mercado: originalidad y creatividad.

Para Sofia Protti fue cuestión de combinar la tradición artesanal de su familia con su pasión por el diseño para crear Cueropapel&tijera. Su empresa, dedicada al diseño y comercialización de productos de cuero y complementos, fue fundada en 2008 y es de las más estables en este sector: tiene una tienda en San José y coloca sus productos en más de 30 puntos de venta, incluso en Estados Unidos.

Mientras que José Pablo Alvarado probó el mercado laboral, no le gustó, y en 2009 decidió “lanzarse” a crear muebles con un nombre muy sugerente, que no deja duda: ALL be design (TODO sea diseño).  Así se llama su empresa.

Por su parte, a María Antonieta Rojas y su esposo, Albin Padilla, tampoco les acabó de convencer eso de estudiar diseño de producto para acabar viviendo de diseño gráfico en alguna empresa privada. Optaron por hacer algo más gratificante con sus talentos y en 2015 fundaron Co.Ser, “una combinación de cosas y serigrafías”, enfocada en ropas y juguetes para niños y niñas.

Entretanto, Mauricio Valverde convirtió una necesidad en una idea y de ahí surgió la empresa. Las ganas de “tomarse un buen café” en la oficina lo llevó, junto a un compañero, a desarrollar Embúo, un dispositivo para chorrear directamente en la taza, el primer producto de Artilujio. Este emprendimiento apenas está en incubación y busca combinar ideas innovadoras y la habilidad de artesanos para desarrollar productos inconfundiblemente ticos.

Cueropapel&tijera

Principales servicios o productos: diseño y comercialización de productos de cuero y complementos.

Año de fundación: 2008.

Ubicación: Sabana Norte, Calle 60 Ave 7.

Contacto:

“Que los proyectos sean rentables y sostenibles a través del tiempo es el más grande de los retos. “Pensar en el largo plazo y apostar por una visión de negocio, basada muchas veces en la intuición que uno mismo tiene como empresario es difícil, pero necesario. Considero que los retos más grandes se convierten también en las oportunidades más importantes para trascender de manera adecuada”. Sofia Protti, emprendedora.

Además de haber estudiado en el Tecnológico de Costa Rica (TEC), estos emprendedores tienen en común el enfrentarse a la misma problemática: que el diseño es poco valorado o reconocido en un país donde el concepto de Economía Naranja es, en el mejor de los casos, incipiente.

Esto es lo que  la máster Xinia Varela, docente e investigadora de la Escuela de Ingeniería en Diseño Industrial del TEC estudia en su tesis de doctorado. Ella ha encontrado que en Costa Rica el diseño no está valorado como en otras partes del mundo, donde es considerado parte de la innovación que moviliza la economía y una respuesta laboral ante la automatización de la mano de obra.

ALL be design

Principales servicios o productos: desarrollo de mobiliario y productos utilitarios.

Año de fundación: 2009.

Ubicación: San Rafael de Heredia.

Contacto:

 “Yo quería hacer diseño en Costa Rica. Cuando salí al mercado laboral me encontré que había posibilidades, pero no en el área que yo quería. “Entonces, empecé a diseñar mobiliario, lo que quería era hacer diseño en Costa Rica, y lo he ido logrando con mi empresa”. José Pablo Alvarado, emprendedor.

Diferenciarse

“Para estos muchachos que están tratando de abrirse paso en la parte del emprendimiento por medio del diseño hay mucha dificultad en la diferenciación de sus productos, ¿cómo diferenciarse, por ejemplo, del artesano?, de algo que es más rural con herramientas más empíricas y ¿cómo diferenciarlo hacia un diseño realmente de carácter profesional, que tiene todo el bagaje de un estudio universitario detrás?”, comenta Varela.

El que a los diseñadores se les confunda con artesanos, explica Varela, limita su acceso a facilidades destinadas para las pequeñas empresas en al ámbito de gestión de la innovación, como préstamos y capacitaciones.

“En Costa Rica todo lo que tiene que ver con diseño y sus empresas o emprendimientos van delegadas hacia el Ministerio de Cultura y lo que es relacionado a gestión de la innovación y economía más dura, está directamente relacionado al Ministerio de Economía.

“Entonces, lo que se intenta evidenciar aquí es que a pesar de que el diseño se empieza a considerar una rama muy fuerte a nivel cultural, nunca es considerado dentro de los estudios de innovación, a pesar también de que a nivel mundial ya se considera el diseño como un factor más para innovar”, ahonda Varela.

Esto incide en la carencia de investigaciones y diagnósticos relacionadas al diseño como sector de la economía. Varela solo encontró uno, hecho por el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC) por encargo del Ministerio de Cultura, en 2009.

Esta investigación, enfocada en oferta y demanda, encontró 274 pequeñas y medianas empresas en el sector de diseño, en áreas como diseño de producto o industrial, diseño gráfico, diseño web, diseño de textiles o indumentaria, y diseño de interiores.

De las empresas identificadas por la investigación del MADC, 185 respondieron la encuesta, y entre los datos más llamativos se encontró que:

  • 81% son microempresas (menos de cinco empleados) y solo 0,5% supera el umbral de la mediana empresa (más de 30 empleados).
  • Menos de la mitad (48,1%) tiene personería jurídica, el resto son profesionales independientes.
  • Más de la mitad (55,1%) tiene cinco o menos años de antigüedad.
  • El 44,3% vende tanto al mercado nacional como al extranjero; el resto se limita a Costa Rica.
  • La mayoría vende servicios al consumidor final (75,8%) o empresas medianas (58,4%).
  • Solo 4,2% considera a las instituciones públicas como un cliente importante.

“FALTA posicionar al sector desde su rol clave para la competitividad del resto de sectores empresariales costarricenses y desde su potencial como sector productivo generador de divisas”, concluye la investigación del MADC (las mayúsculas son parte del texto original).

Artilujio

Principales servicios o productos: Productos utilitarios y cotidianos.

Año de fundación: 2016.

Contacto:

“La clave a la hora de llegar a los clientes es hacer empatía con ellos y lograr ese mercado, porque estamos inundados de productos asiáticos muy baratos, diversificados al máximo, y, además, cualquier cosa que uno se le ocurre lo consigue en Internet. “Así que hay que apostarle mucho al ser auténticos, al nacionalismo, que tengan ese sello país que ahora se está promoviendo mucho” Mauricio Valverde, emprendedor.

Condiciones para crecer

Parte importante del problema, señala Varela, es la falta de asociatividad de los diseñadores y emprendedores para conseguir objetivos comunes. Noción respaldada por el estudio del MADC: el 70% de los empresarios analizados no pertenece a ninguna asociación profesional o empresarial del sector.

“Estamos hablando de si acaso unidades, no decenas de empresarios que sobreviven. Precisamente porque no hay tarifarios, no hay diagnósticos, no hay alguien que te diga esta es una buena industria y podés meterte así, no existe eso”, destaca Varela.

Por eso los requerimientos de apoyo gubernamental que el MADC identificó, desde 2009, son muy claros, principalmente en materias como:

  • Financiamiento en condiciones adecuadas.
  • Crear un mecanismo que permita el acceso a la información y la promoción del sector.
  • Programas de capacitación y asistencia técnica.
  • Facilitar que las Mipymes de diseño puedan venderle al gobierno y se amplíe la cantidad de proveedores.
  • Propiciar la creación de un colegio profesional.

En contraste, los organismos internacionales destacan la Economía Naranja –que involucra conocimiento, innovación y cultura, entre varias áreas– como uno de los sectores de mayor crecimiento, con 29,5 millones de trabajos alrededor del mundo, en 2015.

Según destaca el Banco Interamericano de Desarrollo en un informe realizado este año, esos 29,5 millones de empleos son más que los ofrecidos por la industria automotriz en la Unión Europea, Estados Unidos y Japón, combinados: alrededor de 24,75 millones.

Solo en Latinoamérica hay 1,9 millones de trabajos relacionados a la Economía Naranja, más que todos los puestos de trabajo que tiene actualmente Costa Rica.

Co.ser

Principales servicios o productos: Juguetes, ropa y artículos de decoración para niños. Servicio de serigrafía en textiles y papelería.

Año de fundación: 2015

Ubicación: Calle Blancos, Goicoechea.

Contacto:

“La gente no entiende que los insumos en el país son limitados y lo difícil que es hacer un producto totalmente nacional. Ya desde ir a buscar la tela es bastante caro. Por eso a veces cuesta que se valore lo nacional y en especial el valor agregado de un diseño hecho de forma profesional. “También es difícil porque hay que aprender un montón de cosas. Al principio fue difícil porque no sabíamos nada de contabilidad, de Hacienda, de Tributación, de impuestos de venta, de empezar a sacar costos para uno recibir una ganancia real...”. María Antonieta Rojas, emprendedora.
Diseño Industrial, Diseño de Producto, Emprendimiento, Economía Naranja