Se muestra un avión en mantenimiento en el taller de Coopesa.

Nueva carrera del TEC busca colocar al país en la ruta de vuelo de la aeronáutica regional

24 de Febrero 2016 Por: Johan Umaña Venegas
Imagen de Coopesa, taller autorizado de mantenimiento aeronáutico en Costa Rica. (Foto: Víctor Julio Hernández, Electromecánica.)

 

    Costa Rica quiere acrecentar su desarrollo en una industria que mueve $450.000 millones anuales en el mundo y ventas por $170 millones anuales en el paísEs apenas la segunda carrera de aeronáutica en Centroamérica

La aprobación por parte del Consejo Institucional del Tecnológico de la carrera de Ingeniería en Electromecánica con énfasis en Mantenimiento Aeronáutico consolida un plan país para convertir a Costa Rica en un epicentro de la aeronáutica en Centroamérica.

No es una medida aislada, sino una expresión más de la unión entre academia, empresa privada y entes gubernamentales para desarrollar la industria de la aeronáutica.

Mientras que el 17 de febrero el Tecnológico aprobó abrir la carrera de Electromecánica con el decidido y novedoso énfasis de mantenimiento aeronáutico, apenas una semana antes (11 de febrero) se realizaba la primera reunión con personería jurídica del Costa Rica Aerospace Cluster, una alianza entre TEC, Procomer (Promotora de Comercio Exterior), Cinde (Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo), INA (Instituto Nacional de Aprendizaje) y unas 40 empresas de los sectores de aeronáutica y astronáutica.       

Según explica Víctor Julio Hernández, ingeniero aeronáutico y docente de la Escuela de Ingeniería Electromecánica, el establecimiento legal del Cluster consolida tres años de articulación alrededor de la visión de que Costa Rica puede representar un papel protagónico en la región en cuanto a la aeronáutica.

Un mercado, el astronáutico y aeronáutico, que asciende hasta los $450.000 millones anuales, según datos de Forbes presentados por la Escuela de Electromecánica para justificar ante el Consejo Institucional la apertura de la nueva carrera.

Ya en el 2011, Procomer estimaba en cifras millonarias los ingresos al país en este campo: “esto dejó de ser un sueño y es ya una realidad: los costarricenses estamos trabajando en la industria aeronáutica y aeroespacial, que solo el año anterior (2010) reportó ventas por más de $170 millones”, indicaba el organismo en un comunicado.

Hernández y Óscar Monge, ingeniero con experiencia en mantenimiento de aviones y también docente de Electromecánica, sumaron a estos hechos las intenciones gubernamentales por construir, a mediano plazo, nuevos aeropuertos en Orotina y San Carlos.

Cuando Costa Rica estrene aeropuerto se requiere personal con formación aeronáutica, y este o esta joven tendría lo básico para ver la planimetría, el tamaño de un hangar, aviones de cuerpo angosto, de cuerpo ancho... y siendo  electromecánico”, acotó Monge.

Las iniciativas para aumentar el desarrollo de las industrias aeronáutica y astronáutica en Costa Rica datan desde el decenio pasado y para el 2010 se dio la creación del Consejo Nacional de Investigación y Desarrollo Aeroespacial (Conida).

Es más, ya en 2014 el TEC fue coorganizador de la Aerospace meeting Central America, primera reunión del tipo en la Región y que contó con la participación de unas 50 empresas especializadas. Al tiempo que la Comisión de Aeronáutica ya ha organizado tres simposios, el último de carácter internacional en el 2013.

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Novedad en el Istmo.

Cuando el TEC abra  la matrícula para formar a sus primeros ingenieros electromecánicos con énfasis en aeronáutica se dará un hito en Centroamérica, pues será apenas la segunda carrera de aeronáutica en la región.

Según Hernández, en el Istmo solo hay una casa de enseñanza superior que imparte aeronáutica, la Universidad Don Bosco, donde se impartía el Técnico en Mantenimiento Aeronáutico y recientemente se inició la carrera de Ingeniería en Aeronáutica.

En el TEC, la definición de la nueva carrera de la Institución obedece a estudios de mercado en Centroamérica y toma en cuenta las posibilidades laborales de los futuros ingenieros.

Lisandro Araya, director de la Escuela de Ingeniería en Electromecánica, explicó que para determinar el enfoque del nuevo plan de estudios se tomó en cuenta particularmente un estudio de mercado realizado hace cuatro años por la Escuela de Administración de Empresas, en el que se definió el mantenimiento aeronáutico como el área de mayor interés por parte de la industría para recibir nuevos profesionales.  Obtuvo un 22%.

En segundo lugar se presentó el diseño aeronáutico, con un 15%, por lo que el plan de estudios también incluye materias de esa área.

“Nosotros fuimos muy cuidadosos de que estos futuros ingenieros puedan firmar planos eléctricos..., conocieran bastante, mucho más allá de lo que pudiéramos llamar ‘solamente aeronáutica”, ahondó Araya sobre el carácter académico de los ingenieros que graduará su Escuela.

Asimismo, Cinde presentó en 2012 un panorama promisorio para la industria, particularmente para los centros MRO (Mantenimiento, reparación y overhauling), al indicar: “43 empresas emplean a 4.131 personas de las cuales 3.758 trabajan directamente con la cadena de valor de la industria aeroespacial”.

“Según la estimación de Cinde, la cifra podría subir pero añade en esa misma sesión: ‘el problema es que no hay un centro de enseñanza que prepare a estos ingenieros y técnicos en las cantidades que se necesitarían”, reseña Electromecánica en la justificación de su nueva carrera.

“Una de las principales necesidades para el desarrollo de la industria aeroespacial es la preparación de los futuros profesionales en este campo. Se requiere no solo de estudiantes con una capacidad intelectual encomiable, sino además de una serie laboratorios equipados con máquinas, instrumentos y herramientas que favorezcan e impulsen el crecimiento teórico y el desarrollo de habilidades técnicas que les hagan competitivo”, apuntaba el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) en un documento de trabajo de 2014