Entre cultivos y estructuras metálicas, paneles solares bifaciales generan electricidad mientras las plantas de camote crecen bajo ellos. Así nació en el Campus Tecnológico Local San Carlos del TEC la primera instalación agrivoltaica experimental de Costa Rica: una apuesta por producir energía limpia sin desplazar la agricultura.
Leonardo Cardinale Villalobos es el investigador principal del proyecto pionero “Agrivoltaic: Combinación de la tecnología fotovoltaica en entornos agrícolas para mejorar la competitividad de la región Huetar Norte”, ubicado en el Campus Tecnológico Local San Carlos.
En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, que se conmemora este 5 de junio, el Tecnológico de Costa Rica (TEC) dio a conocer el proyecto pionero “Agrivoltaic: Combinación de la tecnología fotovoltaica en entornos agrícolas para mejorar la competitividad de la región Huetar Norte”, ubicado en el Campus Tecnológico Local San Carlos, donde la producción agrícola y la generación solar conviven en un mismo terreno.
Costa Rica ha avanzado de forma importante en energías renovables. Sin embargo, el crecimiento de la generación solar enfrenta un reto clave: encontrar espacio disponible sin afectar terrenos agrícolas productivos, especialmente en regiones como la Huetar Norte.
La agrivoltaica propone algo sencillo en teoría, pero innovador en la práctica: usar un mismo terreno para cultivar alimentos y producir electricidad solar. Aunque esta tecnología ya se utiliza en Europa, Asia y Norteamérica, Costa Rica aún no contaba con experiencias de este tipo.
El TEC construye el primer sistema agrivoltaico de Costa Rica
“En el Tec Campus San Carlos estamos trabajando en un proyecto de investigación y este año, orgullosamente podemos decir que tenemos la primera instalación agrivoltaica experimental para evaluar cómo se comporta la producción de alimentos y de energía eléctrica en el mismo sitio”.
Así funciona la planta agrivoltaica
La planta demostrativa fue construida en el Campus Tecnológico Local San Carlos del TEC, financiada por la Vicerrectoría de Investigación y Extensión (VIE). El sistema combina dos tipos de estructuras solares: una inclinada elevada y otra vertical bifacial. Ambas permiten mantener actividad agrícola debajo o alrededor de los paneles.
- Configuración inclinada ("Tilt Elevated"): paneles orientados al sur con un ángulo de inclinación de 20° y una altura libre de 2,5 metros sobre el nivel del suelo, lo que permite el paso de maquinaria y la actividad agrícola debajo de ellos. Potencia nominal: 1,5 kWp.
- Configuración vertical bifacial Este-Oeste: paneles dispuestos verticalmente (90°), aprovechando la radiación tanto de la mañana como de la tarde. Esta disposición reduce el área de suelo ocupada y permite cultivar en ambos lados de la estructura. Potencia nominal: 1,5 kWp.
El investigador del TEC, Leonardo Cardinale, explicó que “si los paneles se ubican de forma vertical, se aprovecha tanto la luz de la mañana como la de la tarde y nos genera poco uso de área. Entonces podemos seguir utilizando el espacio alrededor de los módulos para otras actividades. En este caso, la producción agrícola”. Además, sensores instalados en la planta registran en tiempo real variables como temperatura, humedad, radiación solar y condiciones del suelo.
Del laboratorio al campo: ¿qué cultivos son viables?
Uno de los objetivos centrales del proyecto es generar información científica y práctica sobre qué cultivos se adaptan mejor a las condiciones de sombreado parcial que crean los paneles. En esta primera etapa, el equipo investigador trabaja con cultivos de ciclo corto, para acelerar la obtención de datos.
La instalación funciona simultáneamente como un centro de transferencia de conocimiento. Agricultores de la región Huetar Norte, estudiantes universitarios, tomadores de decisiones y actores del sector energético han visitado ya la planta demostrativa para conocer de primera mano la tecnología y comprender su potencial de replicación.
“En este momento el proyecto va a estar analizando cultivos de corta duración con el fin de ir generando datos como un primer estudio preliminar. Y en posteriores iteraciones, la idea es llevarlo a diferentes tipos de cultivos con el fin de que los agricultores tengan mayor seguridad y más datos para valorar la incorporación de esta tecnología”, sostuvo Cardinale.
Una alianza internacional para investigar desde los trópicos
El proyecto agrivoltaico del TEC no es un esfuerzo aislado. La institución tejió alianzas con actores académicos internacionales, particularmente con la Anhalt University of Applied Sciences de Alemania, uno de los países pioneros a nivel mundial en esta tecnología, cuya experiencia complementa los estudios locales en condiciones tropicales.
Esta colaboración permite comparar resultados entre latitudes templadas y tropicales, potenciando el valor científico de los datos generados en Costa Rica.
“El Tecnológico se ha aliado con otros actores internacionales. Tenemos integrantes de Alemania, que ya ha ido muy adelante en esta tecnología, justamente haciendo una investigación muy similar a esta”.
Esta sinergia internacional posiciona al TEC como un punto de referencia para el desarrollo agrivoltaico en América Latina, una región donde la combinación de alta irradiancia solar, vocación agrícola y necesidades energéticas crecientes convierte a esta tecnología en una apuesta especialmente promisoria.
Un proyecto alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible
La divulgación del primer sistema agrivoltaico de Costa Rica coincide con el Día Mundial del Medio Ambiente este 5 de junio y se inscribe en el marco de los compromisos del TEC con la Agenda 2030. Este proyecto aporta directamente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) relacionados con seguridad alimentaria, energía limpia, innovación y acción climática:
- ODS 2: Hambre Cero: al generar información técnica para que agricultores puedan mantener e incluso mejorar la producción de alimentos en terrenos compartidos con paneles solares.
- ODS 7: Energía Asequible y No Contaminante: al ampliar la generación de energía solar en Costa Rica de forma eficiente, sin competir con el uso alimentario de la tierra.
- ODS 9: Industria, Innovación e Infraestructura: al construir infraestructura tecnológica innovadora que sirve de modelo para el sector productivo y energético nacional.
- ODS 13: Acción por el Clima: al contribuir a la descarbonización de la matriz energética y productiva del país, apoyando los compromisos climáticos de Costa Rica.
- ODS 15: Vida de Ecosistemas Terrestres: al explorar configuraciones que pueden favorecer la biodiversidad en los espacios bajo y alrededor de los paneles.
Un panel a la vez, un futuro sostenible
Más allá del laboratorio, el proyecto agrivoltaico del TEC tiene el potencial de transformar la relación entre la agricultura y la energía en Costa Rica. Sus resultados podrían informar políticas públicas, guiar inversiones del sector privado y empoderar a comunidades agrícolas como las de la región Huetar Norte para diversificar sus ingresos sin abandonar la producción de alimentos.
En un país que ya genera más del 99% de su electricidad con fuentes renovables, pero que enfrenta el reto de electrificar sectores como el transporte y la industria, la agrivoltaica abre un camino concreto: multiplicar la generación solar sin sacrificar tierras fértiles.
“Este proyecto lo que busca es generar información que va a permitir avanzar en esa transición energética que requiere el país”, concluyó el investigador del TEC, Leonardo Cardinale.
Bajo los paneles solares del TEC no solo crecen cultivos: también crecen nuevas posibilidades para el país.
Datos del proyecto
• Proyecto: AGRIVOLTAIC • Código: 1360055 • Ubicación: Campus Tecnológico Local San Carlos, TEC • Potencia instalada: 3 kWp • Financiamiento: VIE-TEC • Colaboración: Anhalt University of Applied Sciences (Alemania) • Responsable: Leonardo Cardinale Villalobos