50 años de Ingeniería en Agronegocios: trayectoria y compromiso ético

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La carrera ha entregado a la sociedad aproximadamente 790 profesionales (468 hombres y 322 mujeres).

07 de Octubre 2026 . Autor/a: Noemy Chinchilla Bravo
Acción Institucional

La carrera se ha caracterizado por preparar personas expertas capaces de liderar organizaciones del sistema agroalimentario, así como de desarrollar investigación y extensión para dar solución a las necesidades imperantes del sector agropecuario y agroindustrial del país. 

Fotografía: Ruth Garita/TEC.

Con cinco décadas de trayectoria impulsando el desarrollo humano sostenible y la competitividad del sector agroindustrial, la carrera de Ingeniería en Agronegocios del Tecnológico de Costa Rica (TEC) celebra su 50.º aniversario, consolidando su legado en la formación de profesionales éticos desde su creación en 1975 y el inicio de sus lecciones en 1976.

Desde sus orígenes, la propuesta académica se ha caracterizado por preparar expertos capaces de liderar organizaciones del sistema agroalimentario, así como de desarrollar investigación y extensión para dar solución a las necesidades imperantes del sector agropecuario y agroindustrial del país y la región.

Actualmente, la oferta de la Escuela incluye Licenciatura en Ingeniería en Agronegocios, el Programa de Licenciatura en Ingeniería Agropecuaria Administrativa (dirigido a graduados de bachillerato), y la Maestría en Gestión de Recursos Naturales y Tecnologías de Producción, como parte del Área Académica Agroforestal. Este posprograma destaca por integrar las capacidades de cinco destacadas escuelas del TEC: Agronegocios, Ingeniería Forestal, Ingeniería Agrícola, Agronomía y Biología (Ingeniería en Biotecnología).

A lo largo de estas cinco décadas, la carrera ha entregado a la sociedad aproximadamente 790 profesionales (468 hombres y 322 mujeres), cuya visión se ha convertido en un auténtico motor de desarrollo nacional.

Para el licenciado Manuel Masís Jiménez, director de la Escuela de Agronegocios, alcanzar este medio siglo significa ser testigo de una evolución histórica.

"Nuestros fundadores entendieron que el agro no solo necesitaba manos para sembrar, sino mentes estratégicas para dirigir; hoy, esa visión inicial se ha transformado en un motor de desarrollo".

Licenciado Manuel Masís Jiménez, director de la Escuela de Agronegocios.

El director también enfatizó el orgullo de honrar a profesores, estudiantes y administrativos que transformaron la antigua 'Administración Agropecuaria' en la actual Ingeniería en Agronegocios, asumiendo el reto de preparar el terreno para las nuevas generaciones.

Para la máster María Estrada Sánchez, rectora del TEC, este aniversario adquiere un significado aún más especial en el marco del 55 aniversario del TEC, una institución que durante más de cinco décadas ha trabajado en formar profesionales, generar conocimiento y poner la ciencia y la tecnología al servicio del país.

“Durante estas cinco décadas la Escuela ha contribuido mediante la formación, la investigación y son nuestros grandes referentes en extensión, con una visión que combina el conocimiento, la innovación, el compromiso ambiental, la sostenibilidad alimentaria, responsabilidad ética y social”, contó Estrada.

Además, Estrada acotó que hablar de agronegocios es mucho más que hablar solamente de producir, es hablar de identificar oportunidades, comprender los mercados, los entornos, las comunidades, innovar, desarrollar nuevos productos y organizaciones y, sobre todo, generar valor a partir de las capacidades locales. 

Historia

En agosto de 1975, el Tecnológico de Costa Rica aprobó la creación de la carrera de Administración Agropecuaria, la cual se inició en enero de 1976 (I semestre), con una matrícula de 36 estudiantes. La misma desde su inicio fue adscrita al Departamento de su mismo nombre.

Según, el Ingeniero Randall Chaves Abarca, funcionario de le escuela, su creación se dio debido a la complejidad creciente de las técnicas de administración, el desarrollo de las nuevas funciones de la estructura de la empresa, la evolución socio-económica, el incremento requerido de la eficiencia de la empresa agropecuaria sostén de la economía nacional y la industrialización progresiva de la producción agropecuaria que exigía recursos humanos capacitados para la resolución de problemas no solo en el área productiva sino en el ámbito administrativo.

Chaves contó que la duración del Plan de Estudios era de tres años, y se impartía en períodos lectivos semestrales de 20 semanas cada uno y a los estudiantes que aprobaran dicho Plan se les otorgaba el título de Administrador(a) de Empresas Agropecuarias, grado académico Bachillerato.

“A inicios de los 80 debido al proceso de reorganización institucional que culminó con la aprobación del Estatuto Orgánico el 17 de diciembre de 1982, se pasa de la figura organizacional de Departamento a Escuela, la cual a lo largo de estos 50 años sufrió cambios, hasta aprobarse en el año 2012 el actual Escuela de Agronegocios”, dijo el funcionario de Agronegocios.

Evolución de la carrera

La carrera en si evolucionó con modificaciones, entre ellas, en el año 1979 que incrementó la duración del programa académico de tres a cuatro años, otorgando siempre el título de Administrador(a) de Empresas Agropecuarias, grado académico Bachillerato.

En el año 1985 la carrera de Administración Agropecuaria evolucionó al plan de estudios que incorpora y desarrolla el área de Administración Agroindustrial dentro del TEC. 

Chaves comentó que en dicha modificación se profundizó más en la toma de decisiones tanto en la Administración Agropecuaria como en la Administración Agroindustrial, con el fin de formar profesionales que impulsaran el desarrollo empresarial en los sectores agropecuario y agroindustrial.

En 1989 el Consejo Institucional del TEC, en su sesión Nº 1.500, celebrada el 17 de agosto, aprobó la creación de la Licenciatura en Administración de Empresas Agropecuarias y en Administración de Empresas Agroindustriales.

Para 1993 se da una modificación curricular en el cual se propuso y aprobó el cambio de nombre del título al de Ingeniero(a) Agropecuario(a) Administrador(a) con énfasis en Empresas Agropecuarias o en Empresas Agroindustriales, de acuerdo con el énfasis escogido.

Estos programas estuvieron vigentes hasta que, a partir del año 2012, producto de una revisión y reforma curricular profunda, se integran los planes de estudios de Ingeniería Agropecuaria Administrativa con énfasis en Empresas Agropecuarias o en Empresas Agroindustriales, y el programa de licenciatura en Ingeniería Agropecuaria Administrativa para graduados.

Todo ello, dando origen a la carrera de Ingeniería en Agronegocios como un programa continuo de cinco años y el grado académico de licenciatura, con enfoque en la gestión, la agroindustria, la tecnología de precisión, la comercialización, y la incorporación transversal de aspectos ambientales, la bioeconomía y el emprendedurismo.

Así mismo es importante indicar en el año 1994 la creación del Centro de Investigación de la Escuela, mediante el cual la Escuela de Agronegocios proyecta su conocimiento directamente en territorios rurales e indígenas, en sectores tradicionales y también innovadores del sector agroalimentario, apoyando no solo la investigación, sino consolidándose como el referente en extensión del TEC.

“A lo largo de estos 50 años la Escuela ha mantenido un compromiso riguroso con la calidad y pertinencia, logrando su reacreditación oficial ante el Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Superior (SINAES) para certificar que sus egresados cumplen con estándares de calidad. Hoy, la Escuela de Agronegocios es un pilar fundamental del Tecnológico de Costa Rica y su aporte al desarrollo del país y la región”, expresó Masís.

José Andrés Gómez Méndez, estudiante de Ingeniería en Agronegocios, señala que su carrera va mucho más allá de la producción y la administración, tratándose de una disciplina diversa que le ha permitido conocer distintas realidades del sector agropecuario y agroindustrial de Costa Rica. 

“A lo largo de mi formación, he trabajado de cerca con productores, empresas y asociaciones en diversas regiones del país, conociendo tanto las dificultades de sectores como el frijol en la Zona Sur, el café en Cartago y el arroz en Guanacaste, como historias positivas de apoyo a microempresas y asociaciones de mujeres”, comentó Gómez.

Goméz agregó que ha aprendido que su profesión no consiste en llegar al campo creyendo tener todas las respuestas, sino en practicar la humildad, escuchar y valorar el saber práctico de quienes trabajan la tierra. 

“Los agronegocios combinan el conocimiento técnico con el servicio, la empatía y el compromiso hacia las personas, familias y comunidades que sostienen el sector”, detalló Gómez.

Celebración

Como parte de la conmemoración, el 5 de octubre se llevó a cabo una actividad que reunió a estudiantes, personas graduadas, docentes y autoridades institucionales.

Durante la jornada se contó con la participación del ingeniero Juan Gabriel Ramírez Guillén, ministro de Agricultura y Ganadería; de la ingeniera María Estrada Sánchez, rectora del Tecnológico de Costa Rica; del máster Manuel Masís Jiménez, director de la Escuela de Ingeniería en Agronegocios; y del estudiante Marcelo Astorga Brenes, presidente de la Asociación de Estudiantes de Ingeniería en Agronegocios.

También asistieron las autoridades institucionales, exdirectores, jubilados, personal docente y de apoyo a la academia, representantes del sector empresarial y tecnológico.

En el encuentro se rindió un homenaje a quienes han marcado la historia de la Escuela. En primer lugar, se otorgó un reconocimiento especial a la primera generación de estudiantes de la carrera, valorando su esfuerzo, dedicación y vocación de servicio en el fortalecimiento institucional.

Asimismo, se dedicó un espacio para recordar con gratitud a las exdirectoras de la escuela y se realizó un homenaje póstumo en memoria de aquellas personas que entregaron parte de su vida a esta institución y que hoy ya no se encuentran físicamente.

Para el ingeniero Juan Gabriel Ramírez Guillén, ministro de Agricultura y Ganadería, el TEC es una gran institución que ha contribuido a la formación de profesionales del más alto nivel para el desarrollo integral de nuestro país.

«Para mí, esta ocasión tiene un significado muy especial porque tuve el privilegio de formarme en estas aulas. Por eso, además de felicitar a la escuela por su trayectoria, quiero reconocer el aporte de generaciones de profesionales que, desde distintos espacios, han puesto sus conocimientos al servicio de Costa Rica”, concluyó Ramírez Guillén.