Escuela de Ingeniería Forestal celebró medio siglo de compromiso con los bosques

23 de Abril 2026
Proyección Universitaria Vida Estudiantil
personas sentadas asisten a celebración
La Escuela de Ingeniería Forestal honró su aniversario con actividades llenas de significado, entre las que figuran reconocimientos, actos culturales, charlas, feria de emprendimientos, lunada y un emotivo convivio. Foto: R.Garita/TEC

Bajo la sombra de los árboles que han sido testigos de medio siglo de historia, la Escuela de Ingeniería Forestal, del Tecnológico de Costa Rica (TEC), celebró su 50 aniversario, el pasado 23 de abril.

“Celebrar el 50 aniversario de nuestra carrera en el Tecnológico es celebrar medio siglo de sueños, de trabajo constante y de compromiso por los bosques y por los recursos forestales del país”, subrayó Cynthia Salas Garita, directora de la Escuela de Ingeniería Forestal, durante el acto de conmemoración del 50 aniversario. 

La Escuela de Ingeniería Forestal honró su aniversario con actividades llenas de significado, entre las que figuran reconocimientosactos culturales, charlas, feria de emprendimientos, lunada y un emotivo convivio.

Asimismo, la Escuela rindió homenaje a dos profesionales jubilados mediante la develación de placas que llevan nombres, las cuales serán ubicadas en espacios del Vivero y el Herbario.

Se trata de Freddy Rojas Rodríguez (q. d. D. g.), a quien se describe como un apasionado de los árboles y la naturaleza. En su ejercicio profesional, destacó por su rigor, seriedad y visión, y dedicó su vida a la formación de ingenieros con gran entrega. En su honor, el Vivero Forestal llevará su nombre.

Por su parte, el Herbario Forestal se dedica al ingeniero Rodolfo Peralta Lobo, reconocido no solo por la huella que dejó en la enseñanza, sino también por ser el fundador de este espacio.

En ambas develaciones, familiares de estos reconocidos exfuncionarios participaron en este emotivo acontecimiento.

La rectora del TEC, María Estrada Sánchez, participó en la celebración e instó a renovar el compromiso con el país y el ambiente.

Que estos 50 años sean un motivo de orgullo, pero también, de renovación permanente de su compromiso con el país en el ambiente y con las generaciones venideras. Porque cuando el país lo necesita, cuando las comunidades lo requieren, cuando los desafíos emergen, Ingeniería Forestal y el TEC están ahí”.

María Estrada Sánchez, rectora del TEC.

La historia de Forestal

La carrera de Ingeniería Forestal surgió de una necesidad de preparar profesionales que pudieran ser capaces de manejar reservas forestales, es decir bosque y todo lo relacionado con maderas, contó Cynthia Salas Garita, directora de la Escuela.

"Surgió con la visión de poder ofrecer profesionales al país que pudieran ser capaces de administrar los bosques en general, además de áreas silvestres protegidas como parques nacionales y reservas naturalesEn respuesta a la alta deforestación que había en esa época,

Cynthia Salas Garita, directora de la Escuela de Ingeniería Forestal

El Tecnológico de Costa Rica fue de las primeras instituciones universitarias en ofrecer esta carrera además de la Universidad Nacional. Según consta en acta, fue creada el 24 de abril de 1975 y comenzó a impartirse en 1976, año en que ingresaron los primeros 96 estudiantes. En sus inicios, otorgaba el título de Ingeniero Técnico Forestal y tenía una duración de tres años.

La primera generación se graduó en 1978, con un total de 22 ingenieros forestales. Un año después, en 1979, la carrera amplió su duración a cuatro años y pasó a otorgar el título de Ingeniero Forestal. 

A partir de 2008 se incorporó la Licenciatura en Ingeniería Forestal, bajo un plan de estudios continuo.

En aras de mejorar la formación y actualización de los estudiantes se crearon dos Énfasis de la Licenciatura en Ingeniería Forestal. Desde 2019 se ofrece a los estudiantes:

  • La Licenciatura en Ingeniería Forestal con énfasis en Manejo y Producción Forestal
  • La Licenciatura en Ingeniería Forestal con énfasis en Conservación y Restauración de Ecosistemas Forestales

711 profesionales

Se han graduado 711 personas ingenieras forestales durante estos 50 años. 

Adicional a programas de grado licenciatura, se ofertan el programa de Maestría en Ciencias Forestales. Además de participar en la Maestría en Gestión de Recursos Naturales y Tecnologías de Producción y el Doctorado en Ciencias Naturales para el Desarrollo, los cuales se ejecutan de forma coordinada con otras Escuelas. 

Hitos 

Entre sus principales logros, la directora de la Escuela destaca que, a lo largo de estos años, se ha mantenido una oferta académica actualizada. “La Escuela se ha preocupado siempre por mantener la mejora continua dentro del sistema”, afirmó Salas. 

En 1992, la carrera de Ingeniería Forestal se fusionó con Ingeniería en Maderas, esta última dejó de ofertarse. A partir de esta integración, se unificó la infraestructura académica con el objetivo de fortalecer la formación, la investigación y la vinculación con el sector productivo. 

Este proceso consolidó el enfoque bosque–industria en el quehacer de la Escuela y dio origen al Centro de Investigación Integración Bosque-Industria (CIIBI), orientado a vincular la investigación forestal con la industria de la madera.

Con el paso del tiempo, la ampliación de la oferta de servicios y el fortalecimiento de la investigación y la extensión, cada vez más enfocados en la innovación del sector forestal, impulsaron una transformación en los objetivos del centro. Como resultado, el CIIBI evolucionó y adoptó el nombre de Centro de Investigación en Innovación Forestal (CIF).

Investigación y extensión

Asimismo, como parte de estos importantes acontecimientos, la Escuela desde sus inicios siempre ha contado con proyectos tanto de investigación como de extensión, los cuales poseen un impacto en su trayectoria. Estos son tres ejemplos: 

  • Regulaciones para el manejo forestal (REFORMA):

    REFORMA era un proyecto que impactaba la parte de regulaciones en general para el manejo forestal. Se crea y se desarrolla en un momento histórico porque es cuando se da el cambio en la Ley forestal, de acuerdo con el ingeniero forestal Alexander Berrocal Jiménez, coordinador del CIF.

    Cabe señalar que este proyecto impulsó la capacitación y apoyo en la estructura del trabajo de funcionarios de Estado, de profesionales en general y de la investigación y acciones técnicas en el bosque,específicamente en subregiones que lo que actualmente se llama Sistema Nacional de Áreas de Conservación.

  • Reforestación para el desarrollo sostenible (REDES):

    En dicho proyecto se vio al sector de pequeños y medianos reforestadores como un sector prioritario para recibir asistencia técnica y asesoría para consolidar modelos productivos basados en la integración bosque industria, destacando un alto contenido social, destaca la revista Ambientales, de la UNA. Junio 2022, página 55.

  • Organización Internacional de las Maderas Tropicales OIMT (ITTO, por sus siglas en inglés): 

    En el cual, desde la Escuela se ejecutan proyectos con respaldo de la OIMT con el objetivo de fortalecer la cadena de valor forestal y promover la reforestación comercial como estrategia para el desarrollo rural sostenible.

En esta trayectoria también han surgido otros recursos, por ejemplo, la Revista Forestal Mesoamericana Kurú (RFMK), indexada en estándares de Scielo y Redalyc, entre otros; la cual forma parte del Portal electrónico de Revistas de la Editorial Tecnológica de Costa Rica. 

Kurú se creó como un medio de difusión, intercambio y transferencia de información en línea en el área de los recursos naturales, con énfasis en el sector forestal.

Además, se creó la Unidad de Vinculación Forestal, encargada de gestionar las actividades de educación continua, extensión, investigación y vinculación que desarrolla la Escuela de Ingeniería Forestal a través del Centro de Investigación en Innovación Forestal.

Integración de nuevas tecnologías para generar innovación

Tiempo atrás, recuerda el experimentado profesor Dagoberto Arias, en que la identidad de una persona ingeniera forestal se caracterizaba por los instrumentos que llevaba consigo: una cinta diamétrica para conocer el grosor de los árboles, una brújula para no perderse en el bosque y un clinómetro para medir las pendientes del terreno. 

Con estas herramientas, generaciones enteras exploraron, midieron y comprendieron los ecosistemas forestales. Hoy, esa imagen ha cambiado. 

Adaptación tecnológica

La tecnología ha transformado la profesión, y con ella, también el equipamiento. 

Según Arias, el profesional forestal contemporáneo porta un GPS, un teléfono celular con aplicaciones y, sobre todo, una sólida capacidad para gestionar y analizar volumen datos. 

Sin embargo, más allá de los dispositivos, persiste la esencia: la curiosidad por el bosque y el compromiso con su conservación siguen siendo el verdadero sello de la profesión.

Sí hay un aspecto que caracteriza a esta Escuela “es estar a la vanguardia en el uso de tecnología”, dijo por su parte Diego Camacho Cornejo, coordinador de la Maestría en Ciencias Forestales

Un ejemplo de estas tecnologías –citó Camacho– son los sistemas informáticos, es decir los softwares que permiten realizar mediciones por medio de una computadora, por tanto, además, los estudiantes incluso logran dominar un lenguaje de programación. 

"En el campo de mapeo, por ejemplo, pasamos de hacer un dibujo en un papel milimétrico a usar la información de los satélites, es decir hablamos de procesamiento de datos. Ahora, se introduce la información a una computadora y se obtiene el mapa".

Alexander Berrocal Jiménez, coordinador del Centro de Investigación en Innovación Forestal.

Asimismo, la Escuela se caracteriza por poseer laboratorios, equipo e instalaciones que la hace única. Por ejemplo, hay equipos para de rayos X para estudiar la madera de los árboles y otros más orientados a la caracterización molecular de los árboles. 

Sumado a ello, Dagoberto Arias le atribuye una fortaleza al uso de drones, cámaras y sensores especializados, desde el punto de vista de investigación, especialmente porque permiten hacer estudios a distancia. Lo que significa que ahora ya no hay que caminar todo un bosque, sino que desde arriba se puede extraer mucha información. 

"Si hay algo en lo que Costa Rica hoy puede decirle al mundo, es que ha tenido tremendos avances en el mejoramiento genético de dos especies forestales: Teca y Melina., muy conocidas de nivel mundial. Además, el país sobresale desde el punto de vista de la tecnología clonal, a través del proyecto GENFORES, dirigido por el profesor Olman Murillo".

Dagoberto Arias, profesor del área de silvicultura y coordinador de la Maestría en Gestión de Recursos Naturales y Tecnologías de Producción.

Es así como la carrera de Ingeniería Forestal se mantiene en constante actualización debido a la incorporación continua de nuevas técnicas, herramientas e incluso lenguajes de programación, los cuales fortalecen tanto la investigación como la docencia y amplían su impacto en la acción social y la extensión.

Retos y desafíos 

Los principales retos y desafíos de la Ingeniería Forestal de acuerdo con Dagoberto Arias, quien cuenta con amplia trayectoria en la Escuela, se encuentran principalmente en áreas como la tecnología, el crecimiento de la población y el uso de suelos. A continuación, lo que dijo de cada uno:

  • Avance tecnológico: Representa un reto desde el punto de vista de la adquisición y uso de dispositivos y de sacarle provecho a la inteligencia artificial.
  • Cambio climáticoEs un reto para toda la humanidad, particularmente para los ingenieros forestales porque son agentes de la resiliencia que deben dar con soluciones y preparar al país para continuar con la conservación de los bosques. 
  • Crecimiento poblacional: Las políticas de desarrollo del país han dejado un mosaico degradado de tierras en muchas áreas, por lo que un gran reto deberá ser el sistema de restauración natural y de bosques con manejo para la resiliencia, que constituyen conservación, especialmente contra incendios forestales pero que todavía prevalecen. 
  • Por ejemplo, citó, en una salida por carretera, se ven muchos lugares donde por su condición de alta pendiente no debería haber potreros o cultivos, debería haber bosque, esto representa un reto para el país y para los futuros forestales.
  • Mejor uso de suelo: Es importante conocer cómo rehabilitar y cómo restaurar áreas en donde sabemos que la degradación del suelo es muy grande. La erosión de las pendientes, por ejemplo, son áreas que están muy propensas a la generación de deslaves y de derrumbes porque la estabilidad del suelo como tal se alteró.  Los futuros profesionales forestales deben proponer soluciones de restauración.
  • Fuentes de financiamientoun reto presente siempre en la Escuela: Necesitamos de una dotación de recursos para generar proyectos. Dependemos mucho del trabajo de campo y de laboratorio. Entonces, un reto importante para nosotros en la carrera es incidir más en la en la búsqueda de nuevas alternativas de financiamiento, y nos ayuden con contrapartidas.

Pasión por los árboles

Olman Murillo Gamboa es profesor e investigador de la Escuela de Ingeniería Forestal desde 1983, especializado en el área de Silvicultura de Plantaciones y mejoramiento genético.  

“Es más de la mitad de mi vida, mis anhelos ocurrieron aquí en el TEC y mis sueños se hicieron realidad”, cuenta Murillo, quien recuerda que, de niño, luego de subir uno de los árboles del patio de su casa dijo: “Quiero estudiar los árboles”. 

Con los años, fue a partir de una Feria Vocacional en el TEC que se informó y logró entrar. Olman forma parte de la cuarta promoción de personas graduadas. 

"Mi pasión eran los árboles, cuando entré a la carrera no sabía qué era, hasta que empecé a conocer, tuve profesores extraordinarios, unos eran agrónomos, biólogos y científicos, ellos crearon las bases de la ingeniería forestal, nos motivaron y nos enseñaron de qué se trataba".

Olman Murillo Gamboa, profesor en el área de Silvicultura de Plantaciones y mejoramiento genético.

Cabe señalar que las personas que se graduaron primero obtenían un título de Ingenieros Técnicos, hoy después de haberse reformado el plan, son Ingenieros e Ingenieras Forestales. 

Por lo tanto, Olman explicó que, al no haber ingenieros forestales, los enviaban a estudiar al extranjero. En su caso estudió en Alemania y Estados Unidos.

"Los primeros egresados fueron a formarse fuera del país (...). Los profesionales que obtuvieron Maestrías y Doctorados, vinieron a aportar ciencia y tecnología al sector forestal". 

Diego Camacho Cornejo, coordinador de la Maestría en Ciencias Forestales.

Un ejemplo -citó Camacho - es el tema de sostenibilidad de bosque natural. “Hubo profesionales con esa formación y existía la capacidad de trasladarlo a la sociedad para el mejoramiento de la economía rural, zonas con menor oportunidades y lugar de bosques”.

"Estamos cumpliendo 50 años y estos primeros profesores generaron una cultura de investigar y de vincularse con la sociedad. Es decir, lo que se investiga tratamos de llevarlo a la sociedad. Los estudiantes que hoy día se forman, llevan esa misma línea porque el futuro nos reta que debemos mantener esa calidad".

Alexander Berrocal Jiménez, coordinador del Centro de Investigación en Innovación Forestal.

Nuevas generaciones

Las estudiantes Valeria Oviedo Juárez y Ana María Gutiérrez Jiménez cursan este 2026 su quinto año de la carrera de Ingeniería Forestal, una formación que —aseguran— trasciende las aulas y se nutre de la experiencia directa en el campo y en laboratorios.

Ambas coinciden en que el enfoque práctico de la carrera les permite acercarse desde etapas tempranas a los desafíos reales de la profesión. La mayoría de los cursos incluyen trabajo de campo, lo que facilita una comprensión más profunda de las dinámicas forestales.

"Las situaciones que un ingeniero tiene que resolver en campo las podemos ver desde el primer año de carrera. Al mismo tiempo vemos cómo se resuelven, cuáles son las fases o incluso los errores que se cometieron, y eso es una ventaja muy grande para nosotros".

Valeria Oviedo Juárez, estudiante

Un aspecto que Valeria destaca de su formación es la disposición del profesorado, al que describe como cercano y accesible. “Explican, repiten y escuchan. Saber que están ahí siempre es un alivio para el estudiante”, afirmó.

Acreditación

La carrera de Ingeniería Forestal se encuentra acreditada ante el Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Superior (SINAES), lo que representa la calidad y excelencia del programa académico que se imparte. 

Los programas de Bachillerato y Licenciatura en Ingeniería Forestal fueron acreditados en enero del año 2008 y actualmente están reacreditados por segundo periodo consecutivo hasta el 2028. De igual manera, los dos énfasis que se ofrecen fueron acreditados en el 2019 hasta el 2028.