Random: una década creando espacios para vivir la universidad más allá de las aulas

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La iniciativa de la Escuela de Computación en San José cumple 10 años de fomentar la convivencia, la cultura y el sentido de comunidad entre estudiantes, docentes y egresados del TEC.

05 de Junio 2026 . Autor/a: Irina Grajales Navarrete
Vida Estudiantil

Desde 2016, Random ha contribuido a fortalecer la vida estudiantil y la construcción de comunidad dentro de la Escuela de Computación del TEC en San José. 

Fotografía: Génesis Scott / TEC. 

En la universidad no todo ocurre dentro de un aula. Algunas de las experiencias que más marcan la vida estudiantil nacen en conversaciones inesperadas, actividades culturales, intereses compartidos y espacios donde las personas pueden encontrarse más allá de los cursos y las evaluaciones.

Precisamente con esa idea nació hace diez años Random, una iniciativa de la Escuela de Computación del Tecnológico de Costa Rica (TEC), en el Campus Tecnológico Local de San José, que hoy se ha convertido en uno de los espacios de convivencia estudiantil más representativos de la comunidad universitaria.

Lo que inició como una propuesta para fortalecer la vida extracurricular terminó transformándose en un proyecto que ha acompañado a generaciones de estudiantes mediante actividades culturales, recreativas y académicas que buscan enriquecer la experiencia universitaria.

"Se identificó que los estudiantes necesitaban más espacios extracurriculares y de convivencia. A partir de ahí surgió la idea de crear un programa que permitiera realizar actividades recreativas, culturales y diferentes a la rutina académica", explica Mauricio Avilés, profesor de la Escuela de Computación e impulsor de la iniciativa.

Estudiantes jugando

 

Random han permitido que estudiantes, docentes y egresados compartan conocimientos, intereses y experiencias durante la última década. (Fotografía: Génesis Scott / TEC).

Mucho más que actividades estudiantiles

Durante esta década, Random se ha convertido en un punto de encuentro para estudiantes, docentes, egresados y colaboradores de la sede de San José.

Las actividades organizadas abarcan temas muy diversos: cine, literatura, música, videojuegos, cultura pop, tecnología, historia, gastronomía y ciencia, entre muchos otros. Además, el proyecto ha impulsado conciertos, karaokes, dinámicas estudiantiles, juegos de mesa y las conocidas Random Talks, espacios donde integrantes de la comunidad comparten conocimientos y experiencias personales.

Como parte de la celebración de su décimo aniversario, el programa desarrolló actividades especiales como la charla "De código a corporativo: secretos que deberías conocer", impartida por José Pablo Murillo, y "De Metrópolis a Gotham: cine expresionista alemán y su influencia en la cultura pop", presentada por Laura Amador Salas.

La diversidad de temas refleja precisamente la esencia de Random: demostrar que la universidad también puede ser un espacio para descubrir nuevas pasiones, compartir intereses y generar comunidad.

Para Carlos Castillo, estudiante de tercer año de Ingeniería en Computación, el programa representó una oportunidad para vivir una experiencia universitaria distinta.

"Random fue el primer espacio que me permitió vivir la universidad más allá de las clases. Ha sido una experiencia muy valiosa y por eso muchos estudiantes trabajamos para que siga creciendo y beneficiando a nuevas generaciones".

Su testimonio resume uno de los principales objetivos del proyecto: construir espacios donde la formación universitaria no se limite únicamente al ámbito académico.

Diez años después

"Las relaciones dentro de la Escuela han cambiado mucho porque existe este espacio. Los estudiantes pueden conocer a los profesores más allá del aula y eso ayuda a fortalecer el sentido de comunidad", puntualizó el profesor Avilés. 

A diez años de su creación, el proyecto sigue demostrando que la experiencia universitaria también se construye en los espacios donde nacen amistades, se comparten ideas y se fortalece el sentido de pertenencia.

Porque, al final, vivir la universidad va mucho más allá de asistir a clases. También implica encontrar comunidades, descubrir intereses y crear recuerdos que acompañan a las personas mucho después de graduarse.