“¿Qué llevabas puesto?” llega al TEC para cuestionar la cultura que culpa a las víctimas de violencia sexual

12 de Febrero 2026
Proyección Universitaria
La muestra invita a reflexionar sobre la violencia sexual desde la voz de las víctimas y estará abierta al público en distintos campus y centros académicos del Tecnológico de Costa Rica durante fechas específicas.
La muestra invita a reflexionar sobre la violencia sexual desde la voz de las víctimas y estará abierta al público en distintos campus y centros académicos del Tecnológico de Costa Rica durante fechas específicas.

La violencia sexual nunca tuvo que ver con la ropa. La responsabilidad recae únicamente en la persona agresora. Esa es la idea central de la exposición “¿Qué llevabas puesto?”, que llega para cuestionar la culpabilización hacia las víctimas y que será exhibida en distintos campus y centros del TEC.

Deshacerse de esas prendas no devuelve la paz ni el consuelo a quienes han atravesado este tipo de violencia. Por eso, personas sobrevivientes impulsan esta muestra con el objetivo de generar conciencia y confrontar la narrativa que sugiere, de forma errónea, que la agresión pudo evitarse con un cambio en la manera de vestir.

“¿Qué llevabas puesto?” está conformada por réplicas de los conjuntos que portaban personas sobrevivientes al momento de la agresión. Cada atuendo se acompaña de breves fragmentos de testimonios de quienes decidieron compartir su historia para visibilizar la violencia y cuestionar los estigmas que aún persisten.

La muestra inició en el Campus Tecnológico Central Cartago, donde se inauguró el 11 de febrero y odrá visitarse hasta el 5 de marzo.

Posteriormente, llegará al Campus Tecnológico Local San José, con inauguración el 12 de marzo, y estará abierta al público del 12 al 26 de marzo.

Finalmente, se presentará en el Centro Académico de Alajuela, donde podrá visitarse del 9 al 28 de abril.

El año pasado la exposición se presentó en las sedes del TEC en San Carlos y Limón.

La exposición invita a la sociedad a hacerse una pregunta más profunda: ¿qué nos permitió, en primer lugar, formular otra como “¿Qué llevabas puesto?”?

Durante el acto inaugural, la vicerrectora de Vida Estudiantil y Servicios Académicos, Camila Delgado Agüero, afirmó que la exposición constituye un acto de memoria y justicia, y recalcó que la ropa nunca es consentimiento, ya que la violencia sexual responde al ejercicio de poder y control, no a la vestimenta.

Delgado agregó que las prendas exhibidas evidencian que la violencia sexual no tiene relación con la vestimenta:

“Si nos damos cuenta, son prendas cotidianas, no son disfraces, no son provocaciones. Son el testimonio silencioso de que la violencia sexual no conoce de horarios, no conoce de edades y mucho menos de estilo de vestimenta. Es un problema de poder, es un problema de control”.

“Si nos damos cuenta, son prendas cotidianas, no son disfraces, no son provocaciones. Son el testimonio silencioso de que la violencia sexual no conoce de horarios, no conoce de edades y mucho menos de estilo de vestimenta. Es un problema de poder, es un problema de control”.

Por su parte, la coordinadora de la Oficina de Equidad de Género del TEC, Laura Queralt, subrayó que la culpabilización de las personas sobrevivientes es una forma de violencia simbólica que obstaculiza los procesos de denuncia y reparación, por lo que la sensibilización resulta clave para transformar imaginarios sociales.

Por su parte, la coordinadora de la Oficina de Equidad de Género del TEC, Laura Queralt, señaló:

“La pregunta que da nombre a esta muestra, ‘¿Qué llevabas puesto?’, ha sido utilizada históricamente como una forma de desviar la atención de la responsabilidad del agresor y ha responsabilizado a las víctimas. La culpabilización de las personas sobrevivientes constituye una forma también de violencia simbólica”.

 

Exposición que recuerda y enseña sobre derechos

El mensaje central es claro: la persona sobreviviente no es responsable de la violencia que sufrió. Sus derechos fueron vulnerados, y eso nunca es su culpa

Por eso, como parte de la exposición, también se comparten recordatorios fundamentales sobre derechos, consentimiento y reacciones ante situaciones de violencia, con el fin de reforzar información clave para la comunidad.

La muestra subraya que la persona sobreviviente a una violación no es culpable. La responsabilidad del delito recae exclusivamente en la persona agresora, sin importar la ropa que usaba, su apariencia física o su género.

Asimismo, se recuerda que los derechos humanos incluyen el respeto a la integridad emocional y psicológica, así como a la identidad y a la sexualidad de cada persona. Toda persona tiene derecho a vivir su sexualidad con libertad, seguridad y respeto.

La exposición enfatiza que siempre debe existir consentimiento explícito entre las partes. El silencio no es consentimiento. Cualquier acto de carácter sexual sin consentimiento constituye violencia sexual, incluyendo tocar el cuerpo sin permiso, violación, exposición indebida, explotación sexual o acoso.

También se destaca el derecho a decir no y a decidir cuándo no se desea una actividad sexual, incluso dentro de una relación o matrimonio.

Finalmente, se explica que ante una situación de peligro o amenaza, el cuerpo puede reaccionar de distintas maneras: huida, lucha o parálisis. Paralizarse es una respuesta natural y no culpabiliza a la víctima. Todas las reacciones son válidas.