Taller de biocromía del TEC acerca la biología sintética desde el arte y el diseño

Actividad de extensión reunió a estudiantes de biología y diseño en una experiencia interdisciplinaria.
23 de Marzo 2026
Extensión Vida Estudiantil
Samanta Garcia, investigadora de la Escuela de Biología del TEC y encargada del proyecto Biosphere
En el taller de biocromía del TEC, el uso de pigmentos creados en laboratorio abre la puerta a explorar la biología sintética desde el arte. Samanta Garcia es investigadora de la Escuela de Biología del TEC y encargada de Biosphere. Foto: Pablo Centeno.

El taller de BioCromía, realizado en el Campus Tecnológico Central Cartago, permitió a estudiantes de biología y diseño acercarse a la biología sintética desde un enfoque creativo, práctico e interdisciplinario.

El taller fue organizado por Biosphere, un proyecto de extensión que conecta a estudiantes, profesionales e investigadores mediante experiencias prácticas, intercambio con personas expertas y el desarrollo de soluciones biotecnológicas con impacto real.

En la actividad de biocromía se exploró la relación entre ciencia, arte y diseño, mediante el uso de pigmentos biológicos, permitiendo a las y los participantes comprender conceptos básicos de biología sintética a través de la experimentación y la creación.

“El taller es importante porque acerca la biología sintética de forma creativa y accesible, conectando ciencia y diseño en una experiencia práctica. El enfoque de biocromía permite explorar conceptos, como la producción de pigmentos por microorganismos, a través del color y el arte. Así, se fomenta el pensamiento interdisciplinario”.

Mariamalia Murillo, asistente del proyecto de extensión Biosphere.

La biología sintética es una rama de la ciencia que combina distintas disciplinas para modificar organismos vivos o incluso crear nuevos sistemas biológicos que no existen en la naturaleza. 

El equipo de Biosphere del TEC trabajó con bacterias capaces de producir colores, gracias a unas proteínas especiales que emiten luz, conocidas como proteínas fluorescentes. 

Para lograrlo, utilizaron material donado por la Biblioteca SEVA de España. A partir de ahí, seleccionaron bacterias que contenían plásmidos, es decir, pequeñas piezas de ADN que funcionan como “instrucciones” dentro de la célula. Estas instrucciones permitían producir las proteínas fluorescentes. Luego, las bacterias se cultivaron en laboratorio, se extrajeron los plásmidos y se ajustó su información genética para asegurar la producción de los pigmentos deseados. 

Esta actividad fue impartida por la profesora Marcela Cubero, de la Escuela de Diseño Industrial, junto con la asistente Carolina Sequeira. Por parte de la Escuela de Biología participó Samantha García, investigadora del TEC y encargada del proyecto Biosphere, junto con las personas asistentes Mariamalia Murillo y Sebastián Ávila.

“Este taller es un espacio para generar creatividad de la mano de la ciencia y lo que buscamos es generar una manera más accesible de digerir principios científicos reflejados en cosas que hemos hecho desde niños como pintar”.

Samantha García, investigadora de la Escuela de Biología del TEC y encargada del proyecto Biosphere.

El taller recibió a 20 personas participantes y se ofreció a la comunidad de manera gratuita. 

La actividad contó además con el apoyo de la empresa Phora Biosciences, una startup de biotecnología enfocada en soluciones innovadoras para la agricultura. 

Iniciativas como esta fortalecen la formación interdisciplinaria y promueven el desarrollo de soluciones innovadoras desde la biotecnología y el diseño en Costa Rica.