- La Escuela cuenta con más de 2.700 personas graudadas en sus programas de licenciatura, maestría y doctorado, sumadas a más de mil capacitadas en sus programas técnicos y de educación continua
- La Institución forma a más de 1.300 personas estudiantes activas distribuidos en tres campus y centros del TEC: Cartago, San Carlos y Alajuela.
El ceremonia se realizó en el Centro de las Artes y contó con la presencia de la primera generación de estudiantes de la carrera. (Foto: Ruth Garita)
La Escuela de Ingeniería Electrónica del Tecnológico de Costa Rica (TEC) cumple cinco décadas de trayectoria, consolidada como un referente regional en formación académica, investigación de frontera e innovación industrial.
Lo que comenzó en enero de 1976 como un proyecto pionero, con 40 estudiantes y el respaldo de un convenio de cooperación con el gobierno de Alemania, es hoy uno de los pilares del desarrollo tecnológico del país.
A lo largo de sus 50 años de historia, la Escuela ha evolucionado desde una carrera inicial de tres años hasta convertirse en una unidad académica integral.
A la fecha, cuenta con más de 2.700 personas graduadas en sus programas de licenciatura, maestría y doctorado, sumados a más de mil personas capacitadas en sus programas técnicos y de educación continua. Actualmente, la Institución forma a más de 1.300 personas estudiantes activas distribuidas en tres campus y centros del TEC: Cartago, San Carlos y Alajuela.
De acuerdo con el máster Aníbal Coto Cortés, director de la Escuela de Ingeniería Electrónica, hoy se forman técnicos e ingenieros a todo nivel, se realiza investigación de frontera y se diseña microchips costarricenses que llegan al mapa mundial.
En 1976 nos pidieron formar ingenieros para el país. La Escuela ha crecido con Costa Rica: cuando se necesitaron técnicos, formamos técnicos; cuando llegó la industria de alta tecnología, respondimos; cuando el mundo giró hacia los semiconductores y la energía limpia, ya estábamos ahí.
— Aníbal Coto Cortés
Por su parte, Eduardo Valle Arriola, presidente de la Asociación de Estudiantes de Ingeniería Electrónica, destacó la capacidad de la carrera para adaptarse a los constantes cambios de la tecnología y de la industria.
Valle señaló que estos 50 años representan mucho más que haber “sobrevivido” al paso del tiempo, pues la Ingeniería Electrónica ha tenido que transformarse constantemente conforme aparecen nuevas tecnologías y desaparecen otras que, décadas atrás, parecían incluso propias de la ciencia ficción.
Las personas de Ingeniería Electrónica llevan 50 años adaptándose a una industria que de un día para otro cambia. Las tecnologías que se trabajaban hace 50 años muchas veces ya no existen, pero quienes estaban en ese momento estaban trabajando con cosas que parecían de ciencia ficción.
— Eduardo Valle Arriola
Oferta académica de alcance internacional
Según la Dirección de la unidad académica, la evolución y transformación de la Escuela responden de manera directa a las demandas cambiantes del mercado laboral y a los avances del desarrollo científico.
Con esta visión como guía, la Institución ofrece la Licenciatura en Ingeniería Electrónica, una carrera de grado acreditada internacionalmente, la cual se complementa con una sólida oferta de posgrado.
En este nivel superior destacan la Maestría en Electrónica, la participación en el Doctorado en Ingeniería en alianza con la Universidad de Costa Rica (UCR), y la coordinación de un énfasis especializado dentro del programa doctoral DOCINADE, desarrollado de forma colaborativa junto a la UCR, la Universidad Nacional (UNA) y la Universidad Estatal a Distancia (UNED).
Investigación con impacto real y proyección global
Con líneas de trabajo que abarcan circuitos analógicos y digitales, telecomunicaciones, electrónica de potencia, control, automatización y procesamiento de señales, la Escuela ha desarrollado cientos de proyectos de investigación indexados internacionalmente.
Entre sus hitos más destacados se encuentran:
◆ Proyecto Irazú (2018): Construcción del primer satélite (CubeSat) de Costa Rica y Centroamérica.
◆ Siwa (2020): Diseño del primer microcontrolador de 32 bits 100% costarricense, basado en arquitectura RISC-V para aplicaciones biomédicas.
◆ Cosecha de agua en Isla Caballo (2019): Sistema de captación y monitoreo remoto de agua potable en alianza con la UNA, transformando la vida de la comunidad escolar de la isla.
◆ Parque Solar en Campus Central (2020): Complejo de 1.200 paneles fotovoltaicos que abastece hasta un 30% del consumo eléctrico del campus en Cartago y mitiga 66 toneladas de CO₂ al año.
◆ Sistema Agrivoltaico en San Carlos (2026): Proyecto pionero en el país que integra la generación solar con cultivos agrícolas, monitoreado en tiempo real mediante sensores IoT desarrollados por la propia Escuela.
Según Coto, este recorrido de medio siglo se ha cimentado mediante alianzas sólidas con el sistema universitario público nacional (UCR, UNA, UNED, UTN) y redes internacionales de investigación, posicionando la ingeniería costarricense a la vanguardia de la tecnología global.
Aniversario
Personas funcionarias, estudiantes y graduadas de la carrera de Ingeniería Electrónica celebraron con un acto protocolario lleno de reconocimientos y palabras de agradecimiento.
Se contó con la presencia de la rectora del TEC, máster María Estrada Sánchez, la primera generación de personas graduadas, docentes y personal jubilado de la Escuela, así como personal y estudiantes actuales de Ingeniería Electrónica.
Además, personas de la primera generación egresadas contaron un poco de su historia estudiantil y su vida profesional, al tiempo que motivaron a estudiantes a seguir cumpliendo sus sueños y les pidieron continuar transformando vidas y aprendiendo.
Finalmente, la rectora del TEC, María Estrada Sánchez, destacó los 50 años de la Escuela de Ingeniería Electrónica como una historia de adaptación, innovación y aporte al desarrollo tecnológico de Costa Rica. Señaló su evolución desde una carrera creada para responder a la industrialización del país hasta consolidarse con programas de grado y posgrado, acreditación internacional, investigación, innovación y vinculación con el sector productivo.
Estrada resaltó proyectos como el diseño de circuitos integrados y el satélite Irazú, que evidencian la capacidad del país para desarrollar tecnología de alta complejidad. De cara al futuro, llamó a la Escuela a continuar anticipándose a las necesidades nacionales y adaptándose a desafíos como la inteligencia artificial, los semiconductores, la automatización, las comunicaciones avanzadas y la sostenibilidad, sin perder el rigor académico, la integración entre teoría y práctica y su compromiso con el país.
También destacó el papel de la Escuela en la creación de nuevas unidades académicas dentro del TEC y agradeció a las generaciones de docentes, estudiantes, investigadores y profesionales que han construido su trayectoria durante estas cinco décadas.