La degradación del suelo afecta la productividad del país, pone en riesgo la seguridad del agua y afecta la calidad de vida de los habitantes. En medio de un confuso marco de acción, actividades como la quema incontrolada de residuos agrícolas en el campo, el vertido clandestino de lodos y residuos sépticos en ríos, entre otras malas prácticas, sumadas a una inexistente legislación para el diseño y construcción de tanques sépticos, facilitan directa e indirectamente la liberación al medio de patógenos, contaminantes atmosféricos nocivos y gases con efecto invernadero, como el metano y el óxido nitroso. Adicionalmente, existe un serio deterioro de los suelos en Costa Rica como resultado del crecimiento descontrolado de los sectores productivos, la desertificación y el uso intensivo de la tierra (CADETI 2000).

El suelo es el principal sumidero de carbono en la litosfera y su capacidad de retenerlo se ve disminuida con su degradación. Alrededor del mundo el suelo contieneaproximadamente 2000 billonesdetoneladasdecarbonoenvariasformas simultáneamente. Cerca de 300 billones de toneladas pueden ser encontradas en materia orgánica en varios grados de descomposición dependiendo de la temperatura y las condiciones del suelo. Las altas temperaturas medias y humedad presentes en el país lo hacen especialmente susceptible al proceso de degradación. Ello repercute negativamente en la meta que tiene el país de mitigar la producción de los gases de efecto invernadero y alcanzar la carbono neutralidad (Kowollik, 2014). La investigación, así como la voluntad política y la educación con un cambio en la cultura, son algunas acciones inmediatas que deben tomarse para evitar disminuir la degradación y procurar un ambiente más limpio.

Costa Rica cuenta de forma casi generalizada (71%) con sistemas individuales de saneamiento para el agua residual doméstica, conocidos como tanques sépticos. Sin embargo, a causa de la ausencia de un marco regulatorio sobre su diseño y construcción, estos han representado desde hace varios años uno de los principales factores de riesgo y focos de contaminación. Medidas sanitarias de bajo costo, como el saneamiento seco de heces humanas, y la mezcla con biocarbón para la producción de Terrapreta (enmiendas tipo carbono neutro), representan una oportunidad de mejora para reducir el impacto ambiental de nutrientes y patógenos, y sirven como un medio para mitigar los gases con aporte al efecto invernadero. La obtención de enmiendas para aumentar la fertilidad y productividad de los suelos, resultado de la integración del saneamiento ecológico y la mezcla de biomasas carbonizadas de la madera, son una oportunidad ambiental y de rentabilidad económica.

 

PALABRAS CLAVE: Saneamiento, biocarbon, heces humanas, vermicompostaje, enmiendas, cambio climático.

 

  • Periodo de ejecución: Enero 2017 – Diciembre 2019
  • Área: Ciencias Naturales
  • Subárea: Ciencias de la Tierra y del Ambiente.