La Institución cumple más de medio siglo tras formar generaciones de profesionales que han impulsado la innovación, la industria y el desarrollo de Costa Rica.
Cuando el Tecnológico de Costa Rica (TEC) abrió sus puertas en 1971, pocos imaginaban el alcance que tendría aquella apuesta nacional por la educación tecnológica.
Hoy, al celebrar su 55 aniversario, la Institución exhibe una cifra que resume el impacto acumulado de más de medio siglo de trabajo: 35.348 personas graduadas que han contribuido al desarrollo científico, tecnológico, productivo y social de Costa Rica.
Así lo revelan datos de la Oficina de Planificación Institucional (OPI), que señalan que desde 1975 un total de 35.348 personas se han graduado al menos una vez del TEC.
La cifra refleja la magnitud del aporte de una universidad que nació para formar profesionales en áreas tecnológicas estratégicas y que hoy figura entre las instituciones de educación superior mejor posicionadas de Centroamérica. Así, por ejemplo, en la edición 2026 del QS Latin America & Caribbean University Ranking, el TEC fue reconocido como la segunda mejor universidad de Centroamérica.
Llegar a todo el país
Sin embargo, el impacto acumulado por el TEC durante sus 55 años de historia no puede explicarse únicamente por el número de graduados que ha aportado al país. Detrás de esa cifra existe una visión institucional sostenida en el tiempo: llevar las oportunidades de acceso a la educación superior pública a todos los rincones de Costa Rica.

Primera feria científica. (Archivo / TEC)
Las más de 35.000 personas graduadas que hoy conforman el legado de la Institución tienen algo en común: tadas iniciaron su camino mediante un proceso de admisión. Esta apuesta por la equidad ha permitido que miles de jóvenes, independientemente de dónde vivan, puedan competir por un espacio en la educación superior pública.
"Cada año, la universidad despliega una compleja logística para acercar el proceso de admisión a comunidades de todo el territorio nacional, adaptándose a distintas realidades geográficas y sociales con el propósito de garantizar igualdad de oportunidades para quienes aspiran a ingresar a la educación superior pública", explica Evelyn Agüero, coordinadora del Comité de Examen de Admisión del TEC.
Los resultados de ese esfuerzo también se reflejan en el perfil de quienes hoy integran la comunidad estudiantil. Según el Informe de Labores de la Rectoría 2025, el 54% de los estudiantes de nuevo ingreso procede de cantones con índices de desarrollo social medio, bajo y muy bajo. Asimismo, el 45,48% corresponde a estudiantes de primera generación universitaria, es decir, jóvenes cuyos padres no cuentan con estudios superiores.
Las cifras respaldan una de las principales conclusiones planteadas por la rectora María Estrada Sánchez en su Informe de Labores 2025: "La educación superior pública es una base fundamental del desarrollo democrático de Costa Rica".

Primera feria científica. (Archivo / TEC)
Historia de éxito
Entre las más de 35.000 personas graduadas por el TEC hay historias que reflejan el impacto transformador de la educación superior pública. Una de ellas es la de Ana Grettel Leandro Hernández, quien formó parte de las primeras generaciones de estudiantes de la Institución y abrió camino para muchas mujeres en áreas tradicionalmente dominadas por hombres.
Leandro ingresó a estudiar Ingeniería en Construcción en 1975, cuando la presencia femenina en las carreras de ingeniería era todavía limitada y existían numerosos estereotipos sobre el papel de las mujeres en las disciplinas técnicas.
"No me arrepiento. Creo que haber ingresado a una carrera STEM también abrió paso para muchas mujeres y me permitió crecer tanto en lo profesional como en lo personal. El TEC me dio empoderamiento, confianza y oportunidades que marcaron mi vida", recuerda.
Su graduación representó además un hito familiar.
"Éramos nueve hermanos y fui la primera en graduarme de una universidad. Mi mamá era de la costa y a ella no le permitieron estudiar, por lo que obtener mi título tuvo un significado muy especial para toda mi familia", señala.

Ana Grettel Leandro fue la primera mujer graduada de la carrera de Ingeniería en Construcción.
La tecnología sigue siendo la gran apuesta
A 55 años de su fundación, la vocación tecnológica continúa marcando el ADN institucional.
Las cifras más recientes muestran que las áreas vinculadas a la tecnología y la gestión empresarial siguen concentrando el mayor interés de los futuros estudiantes.
Para el proceso de admisión 2026, las carreras con más solicitudes fueron Ingeniería en Computación, que concentró el 19% de las preferencias, y Administración de Empresas, con un 13% del total de solicitudes considerando primera y segunda opción. Así, le revelan cifras de la Oficina de Planificación institucional.
La tendencia confirma la creciente demanda de profesionales en áreas relacionadas con la transformación digital, la innovación y la gestión de organizaciones en entornos cada vez más tecnológicos.
Hoy, a 55 años de su creación, el Tecnológico de Costa Rica puede resumir su legado en una cifra contundente: más de 35.000 graduados que han contribuido al desarrollo del país desde empresas, instituciones públicas, centros de investigación, emprendimientos y organizaciones de todo tipo.
Es una huella construida durante más de medio siglo y que continúa creciendo con cada nueva generación que cruza las puertas de la universidad.